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Cuarteto Gustav Mahler de Viena
Miembros de la Orquesta Filarmónica de Viena

Miércoles 25 de mayo, Teatro Rosas Moreno, Lagos de Moreno
Hora: 20:30 Hrs.

PROGRAMA

 

Cuarteto para cuerdas en Do Mayor KV. 157 de W.A. Mozart
I.- Allegro
II.- Andante
III.- Presto

Cuarteto para cuerdas Op. 76 No.4 “Atardecer ” de Joseph Haydn
I.- Allegro con spirito
II.- Adagio
III.- Menuetto- Allegro
IV.- Allegro, ma non troppo

Intermedio

Cuarteto para cuerdas en Mi Menor “From my life" de Bedrich Smetana
I.- Allegro vivo appassionato
II.- Allegro Moderato alla Polca
III.- Largo sostenuto
IV.- Vivace

Cuarteto Gustav Mahler de Viena
Bernhard Biberauer, violín
Marian Lesko, violín
Peter Sagaischek, viola
Nikolaus Straka, violonchelo

Cuarteto de Cuerdas Gustav Mahler

El Cuarteto de Cuerdas Gustav Mahler fue fundado en 1990 por el primer violinista de la Orquesta Filarmónica de Viena Bernhard Biberauer, y desde 1996 ofrece conciertos con su reparto actual. También Marian Lesko, segundo violinista , Peter Sagaischek, viola (solista, Opera Popular de Viena) y Nikolaus Straka, violonchelo (sustituto, Orquesta Filarmónica de Viena), se dedican apasionadamente a la música de cámara, al margen de su intensa actividad orquestal.
Su repertorio se extiende desde los cuartetos clásicos de Haydn y Mozart sobre la literatura romántica hasta las composiciones actuales.
En la creación del programa del conjunto se reflejan por igual la pasión por la música eslava y el contacto con compositores contemporáneos endémicos. De igual manera, el cuarteto busca el encuentro con otros artistas con el fin de enriquecerse a sí mismo y al público con la experiencia adquirida de esta manera. Aunado a numerosos conciertos en su país y fuera del mismo, el Cuarteto Gustav Mahler ha documentado su trayectoria por medio de diversas producciones en disco compacto.

Bernhard Biberauer
Violinista

Nació en 1964 en la ciudad de Kirchdorf cerca de Krems y su madre le proporcionó a la edad de cinco años su primera clase de violín.
En 1974 comenzó a estudiar con el Prof. Alfred Staar.
En 1977 y 1980 ganó el primer lugar en dos concursos respectivamente; el primero en el concurso nacional austriaco „ la juventud musical“ y el segundo llamado „Dr. Karl Böhm“ auspiciado por la Orquesta Filarmónica de Viena.
Desde 1984 Bernhard Biberauer es el Primer Violnista en la Orquesta de la Opera Nacional de Viena, y desde 1987 miembro de la Orquesta Filarmónica de Viena.

Marian Lesko
Violinista

Nació en 1969 en Eslovaquia y recibió su primera lección de violín a la edad de seis años. Estudió con el Prof. Bohumil Vrban y con el Prof. Antonin Moravec en la Universidad de la Música en Praga, antes de mudarse a Viena para continuar sus estudios al lado del famoso violinista pedagogo Franz Samohyl y Alfred Staar.
Desde 1996 es miembro de la Orquesta Nacional de Viena, y en 2000 fue recibido como miembro en la Orquesta Filarmónica de Viena. Desde 1998 Marian Lesko es el Segundo Violinista del Cuarteto Gustav Mahler.

Peter Sagaischek
Violinista

Nació en 1965 en Viena y estudió violín con el Prof. Rainer Küchl en la Universidad de la Música de Viena. En 1989 se inició en el estudio de la viola con el Prof. Alfred Staar. Un año después fue contratado para la Opera Popular de Viena, para tres años después convertirse en solista.
La actividad como solista y músico de cámara de Sagaischek se extiende por Europa, Asia y los Estados Unidos de América, y ha sido miembro del Cuarteto Gustav Mahler desde sus inicios, así como del Trío “Plus Wien“.

Nikolaus Straka
Violochelista

Nació en 1971 en Viena y su primer lección de violonchelo la obtuvo a manos del Prof. Gerhard Kaufmann.
En 1987 comenzó sus estudios en la Escuela Superior de Música y Artes Escénicas con el Prof. Wolfgang Herzer.
En 1995 estudió a lado de Harvey Shapiro en la Juilliard School en Nueva York, antes de terminar con éxito sus estudios en Viena.
Desde 1991, Nikolaus Straka se ha desenvuelto como músico independiente, participando con la Orquesta de la Ópera Nacional de Viena, así como con la Filarmónica de Viena, entre otras.
Su intensa actividad como solista y músico de cámara, entre otras razones por ser miembro del Cuarteto Gustav Mahler y del trío Plus Wien, lo ha llevado a diversos países en Europa, Asia y a Norteamérica.

Notas al programa:

Cuartetos de cuerdas de Mozart

En 1770 Wolfgang Amadeus Mozart apenas tenía 14 años de edad, pero ya era uno de los músicos más aclamados de su época. Un prodigio como ejecutante y compositor en ciernes a los seis años de vida, ahora se había convertido en todo un profesional como compositor de ópera bufa italiana y el Singspiel alemán, así como en el manejo de coros y música instrumental en un rango que iba de sinfonías a música de teclado.
En este año y en ocasión de su primera visita a Italia, Mozart se encontraba en camino de consolidar su temprano éxito en la ópera -la ruta más segura hacia la reputación profesional y la alta posición económica-, al competir en el conspícuo campo de la ópera seria italiana. Hacia fines de 1770 había escrito su “Mitridate, re di Ponto” para Milán.
Durante su estancia en Italia, Mozart experimentó por primera vez con el cuarteto de cuerdas, un género que recién había comenzado a ser reconocido en la vida musical contemporánea, y a hacer su esencial contribución al ascenso del estilo Clásico maduro.
Una característica del nuevo género fue su reemplazo del tradicional basso continuo -o parte de bajo para teclado y otros instrumentos de bajo registro-, con una línea de bajo integrada con las cuerdas superiores en una textura de cuatro partes.
La nueva popularidad del cuarteto fue elevándose a raíz de la aceptación de instrumentos de cuerdas por los aficionados, quienes ya podían tocar música para ensamble en el hogar, sin necesitar que un tecladista guiara la ejecución.
Trabajos iniciales para el nuevo ensamble habían sido escritos por compositores italianos tales como Giovanni Battista Sammartini, franceses y nativos del sur de Alemania y de Austria, con base en Mannheim y en Viena,
Pero a principios de 1a década de 1760 el valor del verdadero cuarteto fue emergiendo en las obras de Joseph Haydn, cuyos “Divertimenti” (las llamadas Opus 1 y 2) abrieron el camino a sus primeros cuartetos de cuerdas reales: los de su Opus 9 (1769) y Opus 17 (1772).
Desde estas “piedras de toque” inició Haydn toda una vida de superación como compositor de cuartetos, produciendo obras de profundidad y variedad tales, que podían formar un modelo continuado de Mozart, conforme éste fue aplicando su fertilidad e imaginación incomparables a ésta y otras ramas de la música.

Cuartetos de Cuerdas, Op. 76, de Haydn

El crítico y compositor británico Cecil Gray, escribiendo en 1932 acerca de los cuartetos de señaló que en tanto que la orquesta ha cambiado enormemente desde el tiempo de Haydn, con sus sinfonías un tanto anticuadas en sonido, el cuarteto de cuerdas fue precisamente el mismo vehículo para los modernos compositores, como ocurrió cuando Haydn comenzó a escribir para el medio.
Actualmente las sinfonías de Haydn ya no son consideradas anticuadas, pero es probablemente cierto que la quintaesencia de Haydn será encontrada en el cuarteto de cuerdas, un medio que atrajo poderosamente su atención durante unos 46 años, de 1757 a 1803, el año de su último e inconcluso Cuarteto en D menor, op. 103.
A menudo se dice que Haydn inventó el cuarteto. Hoy sabemos que antes de su época existieron varias formas de música para dos violines, viola y doble bajo, o cello. Pero afirmar que a cualquiera de ellas se les puede atribuir legítimamente el ser precursoras del cuarteto, es un punto muy debatible. Haydn mismo relataba cómo, alrededor de 1757, él comenzó a escribir para el medio de manera prácticamente casual. Había estado componiendo para tríos de cuerdas (dos violines y cello), cuando su noble amigo y patrón Karl Joseph Edler von Fürnberg sugirió al joven compositor que agregara una viola al grupo. Haydn estuvo de acuerdo y nació el cuarteto.

Smetana

Este Smetana alcanzó el éxito a pesar de su trágica vida personal. Su primera esposa falleció de tuberculosis en 1859, precedida por la muerte de tres de sus cuatro hijas. Luego él se casó con la cuñada de su hermano Karel, misma que fue obligada por su familia a contraer un matrimonio sin amor. La discordia marital fue constante, por problemas financieros, rechazo de la crítica e intrigas políticas con el manejo del Teatro Nacional. En 1874 aparecieron los primeros síntomas de sífilis en Smetana, quien pasó los últimos años de su existencia totalmente sordo y, hacia el final, se volvió loco.
A diferencia de algunos cuartetos de cuerdas -que se encuentran extraviados- que compuso cuando era un adolescente, la música de cámara de Smetana estuvo marcada por su desastre personal. Cuando compuso su Cuarteto de Cuerdas No. 1 (De mi vida) en 1876, habían pasado más de 20 años desde su más reciente trabajo de esta índole, el Piano Trío en G menor, escrito a raíz de la muerte de su hija Bedriska, de cinco años de edad. Smetana vio el cuarteto como “más o menos una composición privada, y por tanto deliberadamente escrita para cuatro instrumentos conversando entre sí mismos acerca de las cosas que me torturan, y nada más”.
En una carta, Smetana describe su escenario:
“El primer movimiento pinta mi juvenil amor por el arte, mis sentimientos románticos, y el indescriptible anhelo de algo intangible que yo no podía expresar en palabras, y un anticipo de la infelicidad que vendría...
“El segundo movimiento es como una polka y me recuerda los felices días de mi juventud, cuando me apasionaba sobremanera bailar. La sección Trío me trae recuerdos de los círculos aristocráticos en que acostumbraba moverme hace muchos años.
“El ‘Largo sostenido’ está dedicado a mi primer amor y la felicidad con la jovencita que se convertiría en mi esposa.
“El Final describe mi júbilo al descubrir que podía incluir en mi trabajo elementos de la música nacional de Bohemia. Mi alegría de encontrar este camino fue manchada por la terrible catástrofe de mi repentina sordera. Ésta fue el anuncio de un triste futuro, con una leve esperanza de recuperación; un breve recuerdo de mi amor por el arte, y finalmente una sensación de dolor y pena”.
Smetana elaboró el origen de la “larga nota insistente” del Final, para ser tocado por el primer violín. “Antes de quedar completamente sordo, fui sorprendido todas las tardes, entre las seis y las siete, por un agudo silbido similar al más alto registro del píccolo. Esto duraba constante entre media hora y una hora, y no me podía deshacer de él”.
Un cuarteto de cuerdas programático fue una idea enteramente novedosa, sin duda derivada del ejemplo de la Symphonie fantastique de Berlioz, uno de los héroes de Smetana joven. Sin embargo, en De mi Vida también hace referencia a los últimos cuartetos de otro compositor sordo, Beethoven, con sus vehementes movimientos de danza, insistentes motivos cortos, pasajes de unísonos y, más importante, en el hecho de su introspección, encerrarse en sí mismo, después de una vida de componer “música para el exterior”.
La Asociación de Música de Cámara de Praga rechazó estrenar en público el cuarteto de Smetana, por “su falta de forma e insuperables dificultades técnicas”. En su primera ejecución privada en Praga en 1878, la parte de la viola fue tocada por Antonin Dvorak, de 37 años de edad, quien al estrenar su Cuarteto Americano, no solamente elogió al cuarteto programático como una obra maestra, sino que afirmó que su fama como compositor de Bohemia era un reconocimiento a los logros de Smetana como pionero de esa música.

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