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LA PROTESTA MEXICANA EN DOCUMENTOS
Por Christian Kloyber

El 19 de marzo de 1938, el gobierno de México protestó en contra del “Anschluss” de Austria por las tropas de la Alemania nazi ante la Sociedad de Naciones, a través de su representante en ese organismo, Isidro Fabela.

El domingo 20 de marzo de 1938 apareció publicada – en la primera página del diario El Nacional con título a ocho columnas, la siguiente nota dirigida a la delegación permanente de México en Ginebra, para quel el representante de México – Isidro Fabela – lo entregara al secretario general de la Sociedad de Naciones, Josephus Avenol:

“En vista de la supresión de Austria como estado independiente por obra de una intervención militar extranjera y teniendo en cuenta que hasta la presente fecha no ha sido convocado El Consejo de la Liga de Naciones para los efectos del artículo 10 de Pacto, que establece la obligación de respetar y mantener contra toda agresión exterior la integridad territorial e independencia política de todos sus miembros, por instrucciones del gobierno mexicano tengo el honor de enviar a usted las siguientes declaraciones, con la súplica de comunicarlas a los países que forman parte de nuestra institución:

La forma y las circunstancias que causaron la muerte ploítica de Austria significan un grave atentado al Pacto de la Liga de las Naciones y a los sagrados principios del derecho internacional.
Austria ha dejado de exisitir como estado independiente por obra de una agresión exterior que viola flagrantemente nuestro Pacto Constitutivo, así como los tratados de Versalles y San Germán, que consagran la independencia de Austria como inalienable.
Esa inalienabilidad ha debido ser respetada, no sólo por las grandes potencias signatarias del Protocolo de Ginebra de 1922 –en que se declaró seolemnemente que ellas respetarían la independencia política, la integridad territorial y la soberanía de Austria –sino por el mismo gobierno de Austria, ya que dichos tratados imponen a ese país cuando menos la obligación de obtener el asentimiento del Consejo, tanto en lo relativo al mantenimiento de su independencia en sus fronteras actuales, cuanto a su existencia como estado seperado y dueño absoluto de sus decisiones (Corte Permanente de Justicia Internacional de La Haya, resolución del 5 de septiembre de 1931).
En consecuencia, todo convenio o resolución que manoscabe la independencia de Austria debe considerarse como ilegal; igualmente, toda gestión de cualquier autoridad acerca de un gobierno extranjero, contraria a tales principios y compromisos, debe considerarse como arbitraria e inadmisible por los miembros de la Liga de Naciones.
La circunstancia de que las autoridades de Viena hayan entregado el poder nacional al invasro, no ppuede servir de excusa a los agresores, ni la Liga de las Naciones debe aceptar el hecho consumado sin enérgicas protestas y sin reacciones indicadas en el Pacto.
Por otra parte, las autoridades que abandonaron el Poder Ejecutivo no representan al pueblo austriaco, que seguramente contempla la muerte de su patria como una tragedia; y esas mismas autoridades no obraron con libertad, pues voluntas coacta, coluntas non est.
El gobierno de México, siempre respetuoso de los principios del Pacto y consecuente con su política internacional de no reconocer ninguna conquista efectuada por la fuerza, categóricamente protesta por la agresión exterior de que es víctima la República de Austria y declara al propio teiempo a la faz del mundo que, a su juicio, la única manera de conseguir la paz y evitar nuevos atentados internacionales como los de Etiopía, España, China y Austria, es cumplir con las obligaciones que imponen el Pacto, los tratados suscritos y los principios del derecho internacional; de otra manera, desgraciadamente el mundo caerá en una conflagración mucho más grave que la que ahora se quiere evitar fuera del sistema de la Liga de las Naciones.
(Isidro Fabela)”

Bajo la presidencia del general Lázaro Cárdenas, la política interna y exterior de México siguieron los principios de soberanía y solidaridad con los perseguidos y con los pueblos oprimidos. La siguiente cronología de estos acontecimientos históricos así lo muestra:

México y su política exterior

1935: Imposición de sanciones en contra de Italia por su intervención militar en abisinia (Etiopía)
1936: Lázaro Cárdenas autorizó la compra de armas y municiones para la República Española
1937: En nombre del gobierno de México, Isidro Fabela presentó la nota diplomática en la cual se hacía constar que los países miembros de la Sociedad de Naciones estaban comprometidos a apoyarse en contra de agresiones políticas y militares.
1938: El 19 de marzo, Isidro Fabela, en su calidad de representante de México ante la Sociedad de Naciones en Ginebra (Suiza), presentó la nota de protesta en contra de la anexión de Austria por parte de la Alemania nazi.
(El 20 de diciembre de 1952, México y Brasil exigieron ante la Asambela de las Naciones Unidas el cumplimiento inmediato de la Declaración de Moscú respecto a la restauración de la independencia de Austria: El 14 de diciembre de 1955, Austria se incorporó a las Naciones Unidas como páis independiente y neutral, esta fehca marca el inicio de la Segunda República Austriaca.
1938-1939: México recibió a más de 30 mil refugiados, consecuencia de la guerra civil en España

Isidro Fabela – amigo fiel de Austria
(1882 – 1964)

Isidro Fabela nació en Atlacomulco, Estado de México, el 29 de junio de 1882. Estudió leyes en la ciudad de México y se tituló en 1908. Inició su carrera diplomática en 1913, bajo las órdenes del eminente intelectual y escritor Antonio Caso. Entre 1915 y 1920, Fabela ocupó diferentes cargos en las embajadas en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Alemania, España, Francia, Inglaterra e Italia. El 25 de junio de 1937,Jaime Torres Bodet -entonces jefe de la sección diplomática- comisionó a Isidro Fabela para encabezar la delegación mexicana ante la Sociedad de Naciones, con sede en Ginebra, por ser considerado el mejor conocedor del derecho internacional. Desde esa ciudad, Fabela informó con todo detalle al presidente sobre la situación en Europa. Las contribuciones excepcionales de Fabela en el plano internacional durante los dificiles años de la segunda Guerra Mundial motivaron que, a su término, fuera nombrado juez de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (1946-1952) y que se desempeñara como miembro de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, desde 1938 hasta su muerte, ocurrida en 1964.
La correspondencia entre Fabela y Cárdenas corrobora su apreciación realista de la situación en Austria y en Europa antes de marzo de 1938. Fabela describió a Austria como un país que desde 1934 había sido desposeído de sus fuerzas democráticas y al que deliberadamente se dejaba como presa del expansionismo incontenible del &ich alemán.
De manera paralela a su labor diplomática, destaca su vocación humanista, misma que se manifiesta en sus informes, en los cuales iba más allá del formulismo oficial "para su conocimiento" y expresaba de manera plena sus sentimientos. En sus informes, Fabela plasmó la tristeza y desesperación sobre las crueldades que preveía, así como lo que en 1939 se vislumbraba en Europa y que era imposible poner en tela de juicio. Asimismo, se refirió a los campos de concentración, a los asesinatos y suicidios de losjudíos en Alemania y Austria. Cuando informó al presidente de México sobre los planes de Hitler sobre el exterminio, le transmitió un cuadro, claro como el cristal, de la situación imperan te al inició de la guerra. Las cartas de Fabela eran una llamada a actuar, una incitación a la humanidad y un imperativo hacia la solidaridad internacional.

Carta de Isidro Fabela
de la Delegación de México
ante la Sociedad de las Naciones en
Ginebra, Suiza

(Expediente 550/6, Presidentes, en el Archivo General de la Nación: Cartas de Isidro Fabela):
Fragmento citado

“Estimado señor presidente y distinguido amigo:

La conquista de Austria la había previsto y la preparó en forma tan bien estudiada y admirablemente ejectuada que en unos cuantos días le permitió ocupar el país y regularizar los servicios públicos, sustituyendo a todos los funcionarios que le parecieron sospechosos, es decir a los patriotas austriacos ya los judíos, por gen te de su confianza. Para no tener enemigos serios, que pudieran provocarle un conflicto interno, suprimió, por medio de la Gestapo (Policia Secreta Nacionalsocialista), a varios miles de ciudadanos que habían cometido uno de estos dos graves delitos: ser judíos o haber sido partidarios del mártir Dollfuss.34 El sistema practicado por la trágica Gestapo en Viena fue especialmente el del "suicidio". A todo descontento o sospechoso de nacionalismo austriaco se le entregaba un revólver para que se suicidara en su celda y si no lo hacía se le asesinaba.
Austria fue así dominada sin que las grandes potencias ni la Sociedad de las Naciones, excepto México, protestaran por la supresión de un Estado independiente miembro de la Liga.
El gobierno mexicano, habiendo aprobado por acuerdo de vd., señor presidente, la nota que sometí a su consideración, dejó constancia histórica ante los anales de la Sociedad de Naciones de su enérgica protesta por ese crimen internacional llevado a cabo en contra del derecho de gentes y los artículos expresos del Pacto.”

Isidro Fabela

Christian Kloyber
[texto de introducción]

Aprender de la historia

En 1938, en vísperas de la segunda Guerra Mundial, México era el único país del mundo que seguía una política exterior ejemplar, basada en la solidaridad internacional. En marzo de ese año, de manera activa, los políticos y los diplomáticos mexicanos protestaron formalmente ante el foro internacional de la Sociedad de Naciones por la anexión de Austria al Reich alemán, el llamado anschluss. Esta protesta no sólo quedó plasmada en forma verbal y escrita, sino que México demostró su solidaridad internacional al ofrecer exilio y hogar a los refugiados austriacos, como ya lo había hecho con miles de exiliados de otros países europeos.
Se ha escrito muy poco sobre las causas y las consecuencias de la posición ejemplar de México en el periodo que va de 1938 a 1945. Apenas en los últimos años, historiadores de ambos países empezaron a trabajar en una historia común. Desde 1975, el compilador de esta obra se ha ocupado de la historia del exilio en México y en el resto de Latinoamérica, gracias a ello se ha podido dar a conocer un sinnúmero de fuentes hasta entonces ignotas. Este afán por la cultura austriaca del exilio es más que un intento por ocuparse de la historia, es un intento continuo por describir y aprender qué camino deben tomar la solidaridad internacional y el entendimiento entre culturas, entre ideologías y entre personas. Es necesario aprender de nuestra historia común, para recordar la responsabilidad colectiva y no permitir que se repita la barbarie de la destrucción y del exterminio; aprender para apreciar el profundo sentido de los principios humanitarios que condujeron la política exterior mexicana en los años de la segunda Guerra Mundial; aprender con el fin de procurar el entendimiento y la confianza entre los seres humanos.
Aunque geográficamente alejados uno del otro, México y Austria están unidos por una historia en común y, más importante todavía, por el destino de sus hombres, mujeres y niños. En México, los austriacos encontraron una segunda patria; muchos de ellos no regresaron a Austria, no sólo por la política de la Segunda República -ocupada por las fuerzas aliadas después de 1945- o porque las autoridades oficiales les dificultaron el retorno, sino también porque en México habían encontrado una nueva meta y nuevos cometidos en su vida. Con México los vinculó, más que su destino personal, el futuro común; sus hijos nacieron en este país, fueron a la escuela, se convirtieron en una parte del presente y, como los otros niños mexicanos, en una promesa para el futuro.

Ver también: Christian Kloyber (compilador): Exilio y Cultura. El exilio cultural austriaco en México, Secretaría de Relaciones Exteriores, México 2002

Actualidad del texto: 12.10.2004
Autorizó, Christian Kloyber
christian.kloyber@bifeb.at

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