“Viena Lieder”

JESUS SUASTE, barítono
ALEJANDRO VIGO, piano

Miércoles 18 de mayo, Fundación “Jesús Alvarez del Castillo V.
Hora: 20:30 Hrs

PROGRAMA

FRANZ SCHUBERT (1797-1828)
Lieder

Guarda che bianca luna
Mio ben ricordati
Non t’accostare all’urna
Pensa che questo istante
Da quel sembiante appresi

Lied eines schiffers an die Dioskuren
Ständchen
Nacht und Träume
Im Abendrot
Die Allmacht

Intermedio

GUSTAV MAHLER (1860-1911)
Rückert Lieder

Ich atmet’ einen linden luft
Blicke mir nicht in die lieder
Liebst du um Schönheit
Um Mitternacht
Ich bin der Welt abhanden gekommen

Del ciclo “Das Knaben Wunderhorne”
Rheinlegendchen
Lob der hohen Verstandes
Wer hat dies liedlein erdacht?

Jesús Suaste
Bartítono

Han transcurrido ya veintitrés años desde que realizara su debut en ópera, cantando “Amhal y los visitantes nocturnos” de Gian Carlo Menotti.
De entonces a la fecha ha acumulado un repertorio de cerca de ochenta primeros papeles en Oratorio, Opera y Concierto; ha participado en once grabaciones; ha cantado con prácticamente todas las orquestas sinfónicas del país; ha sido invitado a los más importantes festivales culturales de México; ha actuado en todos los teatros y salas de concierto de importancia del territorio nacional. Ha aparecido también en numerosos programas de radio y televisión
La prensa ha sido más que generosa en sus elogios a lo largo de su brillante carrera.
Ha compartido el escenario con figuras de la talla de Gilda Cruz Romo, Plácido Domingo, Cristina Gallardo, Francisco Araiza, Verónica Villarroel, Ramón Vargas, Rosario Andrade y Paul Plishka, entre otros muchos.

Cada año, desde 1985, ha actuado ininterrumpidamente en el Palacio de Bellas Artes, en ópera y concierto.

Ha sido convocado en diferentes ocasiones para el estreno mundial de obras en nuestro país, así como para el estreno nacional de partituras de importancia capital en la historia de la Música (“War Requiem” de Benjamin Britten, Stabat Mater de Franz Schubert, o los “Gurrenlieder” de Arnold Shoenberg, las óperas Das Rheingold y Siegfried de Wagner y The Visitors de Carlos Chávez, entre otras obras). Es también frecuentemente invitado para el rescate de obras pocas veces representadas en nuestrso escenarios, como el “Poéme de l’amour et de la mer” de Ernest Chausson , “Tata Vasco” de Bernal Jiménez o “Das Kanben Wunderhorn” de Mahler, entre otras muchas.
Cabe señalar que de este último compositor ha presentado, con diferentes Asociaciones Sinfónicas, todas las obras que escribiera para barítono, en diferentes escenarios del país.
El arte de este cantante lo han disfrutado públicos de España, Israel, Suiza, Irlanda, Canadá y Estados Unidos.

Ha recibido premios y distinciones en México y el extranjero.
Tras sus actuaciones en Opera y Concierto en el marco del Festival de Wexford,
en Irlanda en 2003 (donde participó en la reestreno de la ópera María del Carmen de Enrique Granados) , la prensa dedicó extensos artículos en los que destacaba su altísimo nivel artístico, la belleza de su voz y la sincera entrega de su canto. Fueron los titulares de aquellas reseñas: “¡Viva Suaste!” y “Suaste: Una voz para recordar”.

Actualmente es profesor de Canto en el Centro Morelense de las Artes en la ciudad de Cuernavaca.

Alejandro Vigo
Piano

Alejandro Vigo es originario de la Ciudad de Montevideo, Uruguay. Inició sus estudios de piano a los 7 años de edad. En l983 ingresó al Conservatorio Universitario de Música en la Licenciatura de Musicología. Ha obtenido premios y reconocimientos en su país como: Concurso Anual de Juventudes musicales de 1980; Beca otorgada por unanimidad por la Asociación de Estudiantes de Música 1986; Primer Premio en el Concurso de Intercambio con Juventudes Musicales de Argentina; Primer premio en el 1er. Concurso Extraordinario de Pianistas y Cantantes, que le mereció su participación solista con la Orquesta Sinfónica Municipal ejecutando el Concierto en La Menor de Grieg, bajo la dirección del Maestro Nicolás Rauss; premio por el Concurso de Selección Extraordinario organizado por AEMUS en 1990; seleccionado para formar parte de la Orquesta Mundial de Juventudes Musicales 1989.

Desde 1991 se desempeña como maestro de repertorio en la Escuela Nacional de Arte Lírico y en la Escuela Universitaria de Música.
Ha sido pianista preparador y acompañante de obras como: “Cosi Fan Tutte”, “La Viuda Alegre”, “Il Trovatore”, “La Flauta Mágica”, “Carmen”, “Los Gavilanes”, “Don Pasquale”. “Marta Gruni”, “La Serva Padrona”, “la Voz Humana”, “Il Filósofo de Campagna”, etc.
Ha sido pianista acompañante en clases magisteriales impartidas por la mezzosoprano Raquel Pierotti (Fundación Mozarteum), la soprano Martine Sourais (Fundación Ars Lírica, embajada de Francia), la soprano Katia Ricciarelli y el tenor Carlos Ventre.

También ha sido pianista acompañante en diferentes concursos de canto como: 1er. Concurso de Canto Lírico de Mercosur (Fundación Cultural Luis Trócolli) y el 1er. Concurso Internacional Bienal del Canto Lírico del Uruguay (Fundación Ars Lírica).
Ha realizado numerosos conciertos como solista y acompañante.
Recientemente ha iniciado labores docentes en la Escuela Superior de Música como pianista acompañante en el área de canto.
Desde el año del 2003 se desempeña como maestro de piano y coach vocal en el Centro Morelense de las Artes de la Ciudad de Cuernavaca.

Notas al programa:

Schubert, Lieder

Schubert fue el primer gran maestro del Lied. De sus cientos de Lieder hemos mencionado algunos en la noticia biográfica. Nos limitaremos a algunas observaciones en relación con dos de su tres ciclos de canciones. Die Schöne Müllerin, compuesta según el texto de Wilhelm ambulante, al cual el arroyo, su guía y consolador, conduce hacia la bella molinera. El amor tímido que le consume es ridiculizado por la mujer, que flirtea con el cazador. El molinero sigue su camino y busca la muerte en el arroyo. Estos Lieder, cuya melancolía recuerda muy cerca de la de las canciones populares, pero cuyo acompañamiento revela un arte más refinado, expresa fielmente todas las emociones que puede experimentar un corazón sencillo y sensible.

Die Winterreise, igualmente según poesías de Müller, contiene todavía más sentido simbólico y oscila entre el amor puro y un enfermizo deseo de la muerte. El muchacho que concibió De Lindenbaum (“El Tilo”) reacciona casi patológicamente ante el paisaje invernal, el chirrido de una veleta, la quietud de un indicador de caminos; el cementerio le parece una posada, donde se le niega hospitalidad. En el Leiermann (“El envejecido”) encontró Schubert el símbolo de su vida; cerca de la aldea está el anciano que acaricia con los dedos helados su pobre instrumento: Und sein kleiner Teller bleibt ihm immer le, “y tiene su platillo siempre vacío” * porque nadie le escucha: Und er läzst es gehen alles wie es will, dreht, und seiner Leier steht ihm nimmer still. “A todo es indiferente, da vueltas a la manivela y su instrumento suena sin cesar” *.

“Canciones a los Niños Muertos”
(1901-1902)

Mahler encontró los textos sublimes de sus “Canciones a los niños muertos”, en el ciclo de poesías del mismo nombre; su autor, Friedrich Rückert, había llorado en ellas la muerte de sus dos hijos.

Cualidad rara en un músico, Mahler poseía el talento de escritor. Escogió entre esta colección de versos nobles y mediocres, cinco poesías de una perfección absoluta, y subrayó la belleza que contenía, modificando sus elementos, así como un joyero realza la belleza de una piedra según el modo de engastarla. Desde el punto de vista psicológico, es interesante que Mahler escribiera este ciclo de recuerdos y de duelo seis años antes de que la realidad se le impusiera con su rudo golpe

 

 

Mahler Das Knabanwonderhorne

Todavía puede leerse en los libros dedicados a Mahler que éste conoció ya en el año 1888 la colección de canciones populares “El maravilloso cuerno del Niño”; sin embargo, cinco años antes compuso, dentro del mismo espíritu, los textos para las “Canciones de un camarada errante”. En realidad la primera poesía de este ciclo está tomada del “Cuento maravilloso”. Aquí se escucha al “errante músico bohemio”, ligeramente sentimental cuando habla de su amada, y de una gran ternura en su culto a la Naturaleza.

 

 

 

| Programa general | Fundación Jesús Alvarez del Castillo |