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Trío “Martinú Collegium de Praga”
17 de mayo, Puerto Vallarta
19 de mayo, ex Convento del Carmen
Sala “Higinio Ruvalcaba”
20 de mayo, Fundación Jesús Alvarez del Castillo V.
Programa
Piano y trío No. 4 en mi menor, Op.90 “Dumky”
I.- Lento maestoso “Centenario luctuoso”
II.- Poco adagio
III.- Andante
IV.- Andante moderato
V.- Allegro
VI.- Lento maestoso
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A. Dvorák |
Intermedio |
Piano y trío en sol menor, Op.15
I.- Moderato assai
II.- Allegro, ma non agitato- Alternativo
1: Andante- Tempo 1 – Alternativo
2:Maestoso- Tempo 1.
III.- Finale:Presto |
B. Smetana (1824-1884) |

Trío Martinú Collegium de Praga
El Collegium Martinú de Praga fue fundado en1998, en la Academia de Música de Praga, bajo la dirección de V. Bernásek, miembro del Cuarteto Kocian. Este ensamble es, en verdad, un trío de pianistas que ejecuta no sólo música para tríos, sino también duetos en varias combinaciones instrumentales, y colaboran también con otros instrumentalistas.
El repertorio del ensamble cubre todos los estilos -del barroco a la música contemporánea-, pero principalmente ejecuta las obras maestras del repertorio standard, de manera particular las de los compositores checos Smetana, Dvorak y Martinú.
Estos destacados integrantes del Collegium participaron en clases para maestría de M. Lapsansky, en Austria, así como en las que impartió el Trío Guarneri en Alemania. Sobresale su interés en los trabajos de Martinú, y han recibido varios premios por la sobresaliente interpretación de sus obras. Este ensamble ofreció con éxito numerosos conciertos no sólo en Checoslovaquia, sino en España, Austria, Alemania y Bélgica. Se presentó en el Festival B. Martinú en Praga en 2001, y normalmente toca en las temporadas de la Filarmónica de Checoslovaquia. Debutó en la grabación de un CD, con composiciones de Dvorak y Martinú. También graba para la Radio Checa. En la temporada de 2004, el Collegium Martinú viajará y ejecutará por primera vez en Estados Unidos, Canadá y México.
Lucie Sedláková Hůlová
Violinista
Terminó en 1997 sus estudios en el Conservatorio de Praga (con la Prof. D.Vlachová) y en 2002 en la Escuela Superior de Música AMU de Praga (con el Prof. J. Tomášek). Ha realizado con gran éxito numerosas actuaciones como solista con diversas orquestas y en colaboración con otros músicos en formaciones de cámara. A menudo actúa con su padre, el violinista Pavel Hůla. Con el violoncellista Martin Sedlák forma el Dúo Checo de Cuerda y junto con el pianista Vladimír Strnad fundaron el trío Martinů Collegium Praga. Con estos cuerpos performa con mucho éxito en todas partes del mundo. Igualmente ha grabado varios CDs.
Durante el verano de 1997 fue miembro de la Orquest Joven de la Unión Europea, dirigida por B. Haitink. En 1997 obtuvo el tercer premio en el concurso organizado por la Fundación Bohuslav Martinů. Ha seguido varios cursos en la ciudad austriaca de Semmering. Ha realizado diversas grabaciones para la Radio Nacional Checa y para compañías discográficas. Toca un instrumento salido del taller de K. J. Dvořák en 1931.
Desde el año 2000 integra la orquesta internacional “UBS Verbier Festival Youth Orchestra” dirigida por J. Levin, P. Järvi, W. Sawalisch, Ch. von Dohnányi, K. Masur y otros renombrados directores de orquesta. Con esta orquesta han actuado en los más prestigiosos escenarios del mundo, por ejemplo el Carnegie Hall de Nueva York, el Musikverein de Viena, el Palacio de Bellas artes de Ciudad de México y el Teatro Colón de Buenos Aires.
Martin Sedlák
Violonchelista
Terminó en 1997 sus estudios en el Conservatorio de Praga (con el Prof. V.Jírovec) y en 2002 en la Escuela Superior de Música AMU de Praga (con el Prof. J. Chuchro). Ha seguido numerosos cursos dirigidos por reputados maestros del violonchelo como son M. Mlejnik, E. Arizcuren, T. Kühne, M. Perényi y M. Rostropovich. En 1996 obtuvo el segundo premio en el Concurso Internacional de Violonchelo de Liezen (Austria) En el otoño del mismo año resultó finalista del Concurso de Violonchelo Dr. Luis Sigall en Chile. En 1997 logró el primer premio en el concurso organizado por la Fundación Bohuslav Martinů de Praga y recibió el premio especial a la mejor interpretación de una obra de B. Martinů. En 1998 fue incluido en la prestigiosa lista de jóvenes solistas del Fondo Musical Checo (Český hudební fond). Además de solista, es un intérprete de cámara muy solicitado. Junto con Lucie Hůlová crean el Duo Checo de Cuerda. Estos dos músicos forman, junto con el pianista Vladimír Strnad, el trío Martinů Collegium Praga. Como miembro de estos dos cuerpos músicos Martin tuvo mucho éxito en cuatros continentes del mundo.
Ha grabado más de una decena de títulos para la Radio Nacional Checa y algunos CD. Toca un instrumento de F. A. Homolka de 1859.
Desde el año 2000 Lucie y Martín son miembros de la la orquesta internacional “UBS Verbier Festival Youth Orchestra” dirigida por J. Levin, P. Järvi, W. Sawalisch y K. Masur entre otros. Con esta orquesta han actuado en los más prestigiosos escenarios del mundo, como son el Carnegie Hall de Nueva York, el Musikverein de Viena, el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México y el Teatro Colón de Buenos Aires.
Vladimir Strnad
Pianista
Estudió piano en el Conservatorio de Praga con el profesor R. Melmuka y posteriormente continuó en el Conservatorio de Jaroslav Jezek en Praga –interpretación de jazz y piano clásico. Es un músico multifacético y un pianista muy solicitado tanto para tocar jazz (Orquesta de swing de Praga) como para colaborar con los grupos y interpretes de la música clásica. Colabora también con los cantantes de ópera, con el Coro Infantil Kvodlibet. Ha realizado muchas grabaciones para la radio Checa en Praga y en varios CDs.
Notas al programa:
El Trío Dumky
El Trío Dumky fue integrado en febrero de 1891, unos cuantos meses antes del quincuagésimo cumpleaños de Anton Dvorak. Durante 12 años el compositor checo había sido favorecido por los éxitos, gracias al “campeonato” de Brahms y la publicación de sus Danzas Eslavas. Un año antes su propia patria le había rendido honores con su elección a la Academia Checa de Arte y Ciencia, y la Universidad de Praga le había conferido un grado honorífico de Doctor de Filosofía. En Inglaterra, donde fue particularmente popular, el medio centenario de Dvorak fue celebrado con un Doctorado Honorario deMúsica en Cambridge. Al año siguiente tomaría la dirección del recién abierto Conservatorio Nacional de Nueva York.
El Dumky fue el cuarto y último de los tríos de piano de Dvorak, y ha permanecido como uno de sus trabajos más populares. El título es el plural del término ruso dumka, que también se usa en Polonia y Checoslovaquia. Es un término literario que significa un lamento altamente emocional en su contenido. El uso musical por Dvorak de ese término, sugiere una idea de suave melancolía, contrastada con movimientos alternados de carácter más rápido. Los seis movimientos proporcionan una atmósfera elegiaca, los tres primeros que deben ser tocados con la más breve de las pausas entre ellos.
Los compositores siempre han sido inspirados por los grandes instrumentalistas, y Dvorak escribió algo de su más fina música para el cellista checo Hanus Wihan. Algo de esto fue la parte del cello en el Trío Dumky, aunque el superlativo Concierto de Cello -iniciado en 1895- permanece como el más significativo monumento a la musicalidad de Wihan. Sin las especiales cualidades de Wihan, sin embargo, el Dumky probablemente hubiera calificado más convencionalmente para el cello. La primera presentación fue el 11de abril de 1891, con Dvorak al piano y Wihan como cellista; el violinista fue probablemente Lachner, quien hizo gira con Dvorak y Wihan por Bohemia y Moravia, a principios de 1892.
El formato del Trío Dumky ha provocado algunas controversias, porque es posible incluirlo en cuatro, cinco o seis movimientos. Para quien escucha, y que se deja llevar por un mar de olas melódicas, no hay problema; el trabajo se transforma en una secuencia musical de sonetos que ofrece constante variación de humor y color.
Desde el inicio la música permanece firme en su carácter dramático, el tema de la primera dumka siendo readaptado para adecuarse a la más rápida sección central, con su ornamentación y buen humor. La segunda dumka -nuevamente introducida como un tema lento- sigue, esta vez con un segundo tema en la sección poco adagio y aún otra para la sección vivace non troppo, las tres relacionadas en modo y sustancia. La tercera dumka entra directamente, aportando un sentimiento de calma, belleza y armonía evocativos del Lohengrin de Wagner, así como el sutil larghetto de Serenata para Cuerdas, del propio Dvorak; esta dumka, también, tiene una contrastante sección rápida. Ahí sigue el primer corte. Una característica especial de este movimiento extendido es una fina cadenza en la segunda dumka, para un solo de cello.
Si se considera que las primeras tres dumkas han formado el primer movimiento, en un trabajo de cuatro movimientos, luego la cuarta dumka, marcada como andante moderato, se transforma en suave movimiento.
El tema se relaciona con la primera dumka, ahora en un modo menor, con la sección central allegretto scherzando que proporciona un contraste perfecto. Este movimiento es fuertemente ruso en carácter, con la tierna y triste melodía siendo cantada por el cello.
Luego viene el scherzo, un vívido allegro con un pulso persistente que mantiene fuertes impulsos. Finalmente, retornando al inicio, sigue un movimiento donde la delicada melancolía es rota por un triunfante vivace.
En el Trío Dumky, el genio de Dvorak convierte la mezcla eslava de tristeza y alegría en una pieza maestra musical.
Quince años antes, Dvorak había descargado toda su pena por la pérdida de su hija Anna, en su segundo trío de piano en G menor, Opus 26. Uno se imagina si esa clase de expresión vino parcialmente del único trío de piano de Smetana, compuesto en 1855 bajo circunstancias similares.
Gloria y tragedia de Smetana
Smetana, el padre de la música nacionalista checa, fue a la vez, para Anton Dvorak, héroe y mentor. Ambos se conocieron al ser designado Smetana jefe conductor del Teatro Nacional Checo en 1866, cuando el joven músico era miembro de la sección de violas en la orquesta. Dvorak tenía 25 años de edad y era virtualmente desconocido como compositor, mientras que Smetana, de 42 años, era líder espiritual de la vida musical de Checoslovaquia.
Smetana apreció el genio latente en Dvorak y estrenó como conductor varios de sus trabajos iniciales, incluyendo la Tercera Sinfonía; pero siempre fue crítico y no se detuvo para rehusar algún trabajo, como la ópera King and Collier, que la Dirección del Teatro Provisional había aceptado para producir, después de que Smetana había tenido una exitosa presentación de su Overtura, en 1871. Después de cuatro semanas de ensayos, Smetana afirmó que “King and Collier” era “un trabajo serio, lleno de ideas geniales, pero no creo que deba ser puesto en escena”. Y Dvorak retiró su obra.
Veinte años atrás nació la primera criatura de Smetana, que recibió el nombre de Bedriska. La vida de Smetana lucía perfecta. Estaba felizmente casado, tenía una hija que adoraba, su vida musical era exitosa y él recibía premios y reconocimientos como compositor, maestro y músico práctico. En febrero de 1852 y mayo de 1853, Katerina dio vida a otras dos niñas, Gabriela y Zofie; su padre se apresuraba a terminar sus labores para regresar al hogar, a jugar con sus pequeñas, de las que Bedriska era la favorita. Sus diarios registran la precocidad musical de Bedriska, quien silenciosamente, sentada cerca, escuchaba a su padre tocar el piano, o el violín. Cuando tenía sólo tres años, la niña asistía a presentaciones de música de cámara y escuchaba atentamente durante dos o tres horas; también solía improvisar pasos de danza a los ritmos folklóricos, y lo hacía con buen sentido del ritmo.
Luego, en la primera semana de julio de 1854, mientras la familia estaba pasando unos días en la población de Lupnik, en Moravia, la pequeña Gabriela enfermó y sus angustiados padres la vieron morir la medianoche del 9 de julio. Profundamente herido por esa pérdida, Smetana dedicó más tiempo al desarrollo musical de Bedriska, quien lo urgía a que le enseñara a tocar el piano.
Smetana observaba con lógico orgullo paternal, cómo su hija desarrollaba sus aptitudes musicales. En su diario escribió: “A la edad de tres años, canta canciones con buen tono y mejor oído, dando la impresión de que entiende el significado del texto remarcablemente bien para una niña de su edad. Ya toca el piano promisoriamente. Estoy seguro de que posee talento musical”.
El verano siguiente Katerina, embarazada por cuarta vez, llevó a Bedriska y Zofie a visitar a sus padres, dejando a Smetana sumergido en su trabajo. Luego le llegaron a Smetana noticias alarmantes de que Bedriska estaba gravemente enferma de fiebre escarlatina, y se hizo presente un día antes de que la niña muriera el 6 de septiembre de 1855. Mientras Smetana parecía enloquecer, su pobre esposa tenía que lidiar con él, su propia condición por la preñez y la atención a la hija restante. Smetana sabía bien lo que significaba la mortalidad infantil: él había sido el undécimo hijo y el único que había sobrevivido.
Finalmente Smetana se metió de lleno en la composición, produciendo su Trío de Piano en G menor, como si tratara de expulsar el horror y la pena que inundaban su alma. No es difícil adivinar en algunos pasajes de violín, el llanto de Katerina; o el sufrimiento de Smetana en el sonido del cello, mientras el piano proporciona los estallidos que surgieron tras la trágica muerte de Bedriska.
Quizá el hecho de componer fue lo que rescató a Smetana de su casi locura; en el primer tema, la inmensidad de su tragedia en alguna forma la expresa el segundo sujeto del piano, y el desarrollo se encamina hacia un toque de serenidad cuando el piano alcanza su más alto registro.
G menor es un tono que usan los compositores para expresar ternura, y Smetana lo retiene para su scherzo central, que tiene dos tríos, llamados alternativos. El primero comienza con cuatro compases sugiriendo la melancolía de Schumann, mientras que el segundo, en E, está repleto de expresión que conmueve.
Felizmente, Smetana se sobrepuso a su tragedia, siguió trabajando y fundó la Escuela Nacional de Música en Checoslovaquia. Incluso golpeado por la sordera total, desde 1874, nada detuvo la fluencia de sus composiciones; pero en 1883 no pudo conservar la salud mental, y al año siguiente falleció en un asilo donde había sido internado.
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