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24 estudios para piano de F. Chopin
interpretados por Manuel Delaflor
27 de mayo, Zapopan
Auditorio del Museo de Arte de Zapopan
| 12 Estudios Op. 10 No. 1 en do mayor: Allegro
No. 2 en la menor: Allegro
No.3 en mi mayor: Lento, ma non troppo
No.4 en do sostenido menor: Presto
No.5 en sol bemol mayor: Andante
No.6 en mi bemol menor: Vivace
No.7 en do mayor: Vivace
No.8 en fa mayor: Allegro
No.9 en fa mayor: Allegro, molto agitato
No.10 en fa menor: Vivace assai
No.11 en mi bemol mayor: Allegretto
No.12 en do menor: Allegro con fuoco |
F. Chopin |
| Intermedio |
| 12 Estudios Op. 25
No.1 en la bemol mayor: Allegro sostenuto
No.2 en fa menor: Presto
No.3 en fa mayor: Allegro
No.4 en la menor: Agitato
No.5 en mi menor: Vivace
No.6 en sol sostenido menor: Allegro
No.7 en do sostenido menor: Lento
No.8 en re bemol mayor: Allegro assai
No.9 en sol bemol mayor: Allegro assai
No.10 en si menor: Allegro con fuoco
No.11 en la menor: Allegro con brio
No.12 en do menor: Molto allegro, con fuoco |
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Manuel Delaflor
Piano
Realizó sus estudios musicales en la ciudad de México, con Antonio Gomezanda y Juan
Valle, así como cursos de perfeccionamiento pianístico con Bernard Flavigny y George Demus. También recibió clases especiales con German Diez, y fue alumno de Claudio Arrau en la Ciudad de Nueva York. Durante tres años trabajó al lado de Américo Caramuta, en la cátedra de fenomenología de la técnica pianística.
Fue laureado en el Concurso Panamericano Bernard Flavigny, en 1964; semifinalista en el Concurso Van Cliburn en Forth Worth Texas, en 1969, finalista del Concurso Internacional de Piano de Montreal Canadá, en 1971, y obtuvo mención honorífica por su ejecución del Concierto num. 2 de J. Brahms con la Orquesta Sinfónica de dicha ciudad.
Ha sido solista de las principales orquestas mexicanas y del extranjero, como las sinfónicas de Montreal, Guatemala, Moscú y Russe, Bulgaria.
En 1997 se presentó con varias agrupaciones nacionales; interpretó los conciertos de Johannes Brahms, Federico Chopin y dos de los conciertos de Wolfgang A. Mozart.
En 1989 realizó por primera vez el ciclo de las 32 Sonatas para piano de Beethoven, mismo que repitió en 1991 para INBA. En 1999 presentó el ciclo nuevamente en Cuernavaca, Morelos, y en Toluca, Estado de México.
Recientemente fue nombrado presidente del Jurado del Concurso Angélica Morales-Yamaha.
Actualmente es catedrático de piano en el Conservatorio de Música del Estado de México y pertenece al grupo de concertistas de Bellas Artes.
Notas al programa:
Estudios, de Chopin
Es difícil encontrar un compositor tan modesto como Chopin, que designó como “Estudios” su Op.10 y su Op.25. Punto de partida de estas obra es ciertamente una dificultad técnica, pero la originalidad y poesía de estos “Estudios” es tan notable que lo pedagógico se convierte en cosa de poca importancia. Si bien es cierto que el dominio de la técnica ha llevado a nuevas posibilidades. La Op.10 está dedicada a Liszt. La Op.25, a la Condesa d´Agoult, madre de Cósima Liszt, esta última, en 1870, segunda esposa de Ricardo Wagner.
Opus 10
No.1- Del tema (acordes brevemente desplegados) que sirve como base, se forma una pieza heroica. No.2- El cromatismo exige la máxima habilidad de los dedos 3, 4 y 5 de la mano derecha, sobre todo teniendo en cuenta que la misma mano ejecuta una parte del acompañamiento en staccato; el profano apenas percibe esta dificultad. No.3- Chopin estimaba que esta melodía, con la cual comienza la pieza, era la más hermosa que jamás escribiera. La dulzura de este noble aire popular (ataques diferentes en una misma mano) y lo demoníaco de la parte central (ejercicio de notas dobles), resumen los extremos del arte de Chopin. No.4.- El pasaje alterna entre las dos manos y exige el cambio rápido de una a otra. Sin embargo, esta pieza tiene que producir una impresión juguetona. No.5.- El brillante estudio de las teclas negras (sólo en la derecha) exige de la mano una colocación perfecta, No.6- La resignada melancolía de este Nocturno (ejercicio de ataque en cantabile) fue en aquel tiempo el “sésamo, ábrete”, que dio acceso al cromatismo del “Tristán”. No.7.- Este estudio en notas dobles, con repetición de ataque en la voz inferior de la mano derecha, es una rara mezcla de alegría y melancolía. No.8.- Unos acordes desplegados con notas de paso dan a este estudio una eufonía que no se puede expresar con palabras, No.9.- Gran extensión en la mano izquierda, sobre todo entre el cuarto y el quinto dedos. Es Dostoievski, puesto en música: “El corazón que se atormenta a sí mismo”. En esta obra de arte del más alto rango se hace patente una sensibilidad casi enfermiza, al borde de la demencia. No.10.- Los acordes distintamente desplegados en la mano izquierda y en la mano derecha, con un fraseo en esta última, que desplaza el acento rítmico, dan lugar a una polirritmia. Sólo manos maestras pueden interpretar esta alegre pieza, No.11.- El “Estudio de arpa”, con sus continuos arpegios en ambas manos, tiene más melodía de la que hacen escuchar muchos pianistas. No.12.- El “Estudio Revolucionario”, que exige de la mano izquierda la extrema rapidez y fuerza, tiene, a la vez, lo rebelde de las polonesas y lo demoníaco de los scherzi; fue escrito probablemente bajo la impresión que le produjo la noticia de la revolución en Varsovia.
Opus 25
No.1.- Chopin ha dado a un discípulo suyo un programa de este estudio: “Imagínese usted que un pastor se ha resguardado en una cueva, pues se prepara una tempestad. Mientras la tormenta se desencadena en la lejanía, toca una cancioncita en su flauta"” Acordes desplegados en ambas manos, con una melodía en la voz superior. No.2.- Chopin llamó a este estudio “Retrato del alma de María” (se refiere a María Wodzinska, que fue su prometida durante poco tiempo); podría compararse esta pieza con los versos de Heine, “la pequeña, la delicada, la inocente, la única”. Polirritmia, cuyo discurso musical en la mano derecha se desarrolla por grados conjuntos. No.3.- Esta canción de primavera y de amor, con su nebulosa parte central, es un ejercicio del brazo, combinado con la gran extensión de la mano izquierda. No.4.- Saltos staccato de ambas manos, alternando con el staccato y el cantabile de la mano derecha. Se escucha aquí un eco de Mozart, el maestro que más estimaba Chopin después de Bach. No.5.- Estudio de notas dobles con sutiles diferencias rítmicas: “un fabuloso scherzo encuadra una parte central de carácter melancólico que fluye ampliamente. No.6.- Estudio de las terceras, se anticipa al “Fuego mágico” de la “Walkiria” de Wagner. No.7- Scharlitt interpreta este juego de melodía y contramelodía (con acompañamiento central) como lamento entre Polonia y su Jeremías; las dificultades artísticas de las dos partes extremas, son mayores que las técnicas; en la parte central, pasajes rápidos en la mano derecha, No.8. – El estudio de las sextas exige el juego legato, de la forma más estricta posible. No.9- Este complicado ejercicio de octavas en estaccato, es una de las piezas más alegre de Chopin. El sobrenombre de “Estudio de la mariposa” no es más que una indicación para el ballet. No.10.- Juego legato de octavas en ambas manos. El ambiente de balada de las partes extremas, adopta un carácter íntimo y melancólico. No.11.- Se ha dado a esta pieza maestra el nombre de “El viento invernal”. La ejecución simultánea de movimientos heterogéneos en una y otra mano, forma el punto de partida de un poema sinfónico; comparado con éste, el final de la Obertura de Tannhauser, de Wagner, el cual está visiblemente inspirado en él, nos parece débil. No.12.- Acordes desplegados en ambas manos. Scharlitt designa este estudio como la “Heroica” de Chopin.
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