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Soledonna
Música antigua
13 de mayo, Zapopan
Auditorio del Museo de Arte de Zapopan
Programa
Moita Polifonía tradicional profana. Evocación del pueblo y de la vida en la sociedad tradicional.
Memoria Canto que evoca e invoca la memoria como vínculo entre los hombres y como continuación en el tiempo.
Salve Sacta Parens
Canto sagrado- introito de la misa de los vivos.
Agnus Dei Canto sagrado de la comunión
U Mio Nome
El simbolismo de los nombres en la religión
Ulises
Directamente inspirado de la mitología griega. Las voces de las sirenas intentan embrujar a Ulises.
Nausica Canto de Nausicae que esperó a Ulises toda su vida.
Acqua Chi Balla Movimiento perpetuo e inseguro sobre el agua que guía y lleva el hombre en su historia.
Rosula d'Orienti Canto que descubre y proyecta los vínculos pasados y a trabar por las raíces de la mediterránea.
Eramu in Campu “Madrigal” Canto tradicional de la región corsa de Tagliu.
Requiem Canto sagrado de la misa de los difuntos – introito.
Kyrie Canto sagrado de la misa de los difuntos.
Giramondu Canto que libera los favores del hombre por todas las creencias de la isla en el movimiento incesante de la tierra que gira.
No te pongas triste Himno al amor y a la vida.
Indianu Canto contra la intolerancia.
Omu Evocación del humano como guardia de los valores ancestrales y de la identidad del alma.
Terra Brusgiata La tierra quemada por el fuego despierta la solidaridad de los hombres que rechazan la fatalidad.
In Paradisu Canto sagrado de la misa de los difuntos.
Sanctus Canto sagrado de la misa de los vivos.
So Pascure Encantamiento para ayudar al hombre a tejer su destino, tejer su camino.
Integrantes:
Patrizia Poli
Lydia Poli
Patrizia Gattacecca
Jean-Christophe Gabet
Las nuevas polifonías Corsas – Trío Soledonna
Ya hace 10 años que aparecieron las nuevas polifonías Corsas, y embrujaron al público con su primer éxito Giramondu. Era el principio de la historia: los encuentros artísticos fueron numerosos (Ryuchi Sakamoto, Jon Hazle, Hector Zazou, John Cale, Patti Smith), el reconocimiento internacional fue grandioso (gracias a su participación a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Alberville), y el reconocimiento de sus colegas se vio representado con el gran premio de la Música Tradicional de la Sacem por el conjunto de su obra en 1998. Patrizia Poli, Patrizia Gatteca y Lydia Poli nunca dejaron de explorar el mestizaje de las culturas de un mediterráneo impregnado de inspiraciones latinas y orientales.
Hoy convertidas en Soledonna, estas “mujeres del sol” con autenticidad e inteligencia, ofrecen – en grandes escenas internacionales como en el corazón de los pueblos corsos – la armonía generosa de sus voces excepcionales.
Soledonna
Patrizia Poli y Patrizia Gattaceca se conocieron cuando eran adolescentes, y desde entonces han cantado durante 20 años. Polifonías es el sonido con el que han crecido. Aunque tradicionalmente ejecutados por hombres, estos cantos no tienen secreto para estas dos mujeres.
Ellas crearon el grupo LES NOUVELLES POLYPHONIES CORSES en 1989, con voces masculinas y femeninas. Para su primer álbum de canciones polifónicas, trabajaron con cantantes corsos, pero también invitaron a prestigiosos artistas huéspedes, tales como John Cale, Ryuichi Sakamoto, Yvo Papasov, Manu di Bango, Steve Shehan, Shaymal Maltra y Lightwave.
Al fin de este camino pavimentado con innovación y tradición, encontraron el éxito. El álbum recibió un premio Victories de la Musique en 1992, y un “track”-“Giramondu”- fue elegido por Philippe Découflé para ser ejecutado en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno en Albertville.
LES NOUVELLES POLYPHONIES CORSES han viajado extensamente, tanto en Francia como en el exterior, incluyendo Canadá, donde participaron en el Festival de Jazz de Montreal.También desarrollaron relaciones musicales con numerosos artistas, incluyendo al cantante francés Bernard Lavilliers. Luego la cinematografía pasó a formar parte de su historia: una película que narra la forma en que se cruzaron los caminos de Patrizia Poli y Angélique Kidjo.
Como sucedió con su primer álbum, el segundo de POLYPHONIES CORSES resultó una extraordinaria aventura.
En una ocasión, tras conocer a Patrizia Poli, Goran Bregovic -entonces completando la tira sonora para "La Reina Margot"-, viajó a Córcega para grabar coros polifónicos.
Varios meses después, en algún lugar del centro de Córcega -en una aldea anidada en una montaña repleta de castaños-, un anciano estaba escuchando esta tira sonora.
Al llegar a sus oídos el pasaje que ilustra la masacre de protestantes en la noche de San Bartolomé, sintió sorpresa, curiosidad y emoción... y se dio cuenta de en realidad se trataba de una polifonía corsa.
Con extraña sensación, estos cantos le trajeron recuerdos de su niñez. Las memorias surgieron gradualmente a la superficie, arrastrando recuerdos a la claridad, a foco, gracias a los ecos melódicos.
Sesenta años antes, Antoine Gattaceca y Charles Grimaldi habían sido acólitos de iglesia. Los servicios eran entonces en latín y celebrados con cantos sacros, que tuvieron su origen en la cultura -de un siglo de existencia- de los cantos polifónicos. Este olvidado tipo de misa renació sorpresivamente, mediante los recuerdos disparados por “La Reine Margot”.
Patrizia Gattaceca, hija de Antoine, estaba ese día con él y quedó asombrada por el extraordinario poder de recuerdo de su padre. Un capítulo entero en la historia desconocida de los cantos sacros del centro de la isla de Córcega, había vuelto a la vida.
Con su amiga Patrizia Poli, inició Patricia Gattaceca un largo, excitante y único trabajo. Las piezas musicales fueron reescritas; las voces, descifradas, y los textos, transcritos. Pero numerosos aspectos de esta única colección todavía tenían que ser destacados, interpretados y desarrollados. Las voces perdidas fueron recreadas usando métodos tradicionales. Nuevas armonías se reajustaron. El trabajo creativo estaba en marcha, enriquecido por las poderosas raíces culturales y la incontenible cercanía de las dos Patricias a lo moderno.
Con el tiempo, como un antiguo y frágil tesoro que estuviera siendo desenterrado, emergieron dos liturgias: la misa para los vivos y la misa para los muertos.
Este segundo álbum, “In Paradisu”, contiene 20 partes (“tracks”).
Estos cantos sacros de la región de Castagniccia, fueron grabados directamente en la iglesia de San Carlos, en Bastia, cercana al antiguo puerto. El grupo de coro -Lydia Poli, Stéphane Grisoni, Jean-Antoine Ferrali y Marc Ventura- y las dos Patrizias, impartieron una rara emoción, una sensación especial, a esta grabación.
David Young lo produjo, y así se inició sutilmente en la polifonía. John Cale contribuyó con su talento en seis “tracks”, y las dos Patrizias hicieron los arreglos vocales. Patti Smith recitó un texto original.
El resultado es sorprendente: crea una ósmosis de culturas mundiales.
Notas al programa:
Entre un gran número de grupos corsos, Les Nouvelles POLYPHONIES CORSES -Trío Soledonna-, integrado por tres cantantes femeninas, continúa siendo uno de los que tienen más profundamente incrustado su amor y su pasión por Córcega.
Las voces de estas artistas cantan con auténtico sentimiento, y expresan una especie de apasionado respeto por la gente, la cultura y la música de su bella isla. Sus canciones narran historias, sufrimientos, tradiciones, alegrías y sufrimientos, junto con el religioso amor de esa gente por su tierra.
Música polifónica, secular y sacra
Su canto, un viaje a través de los siglos, contiene un mensaje genuino que nunca debe ser olvidado y sí tenerlo estampado en la memoria por siempre. Enseñado oralmente para salvaguardar la autenticidad de este mensaje para la humanidad, refleja a la sociedad corsa como si fuera vista mediante el espejo de su muy especial música.
Les Nouvelles POLYPHONIES CORSES cantan en tres partes, creando un sonido singular, primordial. Gocémoslo con nuestros corazones, mentes y oídos, abriéndolos al fluir de las palabras y la calidad de las voces.
Nadie puede permanecer inconmovido por Les Nouvelles POLYPHONIES CORSES, porque interpretan la canción de la humanidad.
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