|
| Programa general | Teatro Degollado |
Viernes 21
Orquesta Filarmónica de Jalisco (México)
Héctor Guzmán, director (México)
Roberto Díaz, viola (Chile)
Lugar: Teatro Degollado
Hora: 20:30 hrs.
Programa:
Batuque de Oscar Lorenzo Fernández (1897-1948)
Haroldo en Italia de Héctor Berlioz (1803-1869)
Inrtermedio
La Comparsita
Arreglo: Alejandro Draco
Suite Estancia de Alberto Ginastera (1916-1983)
Admisión: de $100.00 a $200.00 pesos
Orquesta Filarmónica de Jalisco
Por iniciativa del Maestro José Rolón, en el año de 1915, un grupo de músicos jaliscienses comenzaron a ofrecer al público de Guadalajara, audiciones de cámara y sinfónicas, que establecieron las bases de la que sería la Orquesta Sinfónica de Guadalajara.

Entre 1915-1924, la Orquesta fue manejada por la Sociedad de Conciertos que funcionaba mediante una mesa directiva, recibiendo apoyo económico de la iniciativa privada y una subvención del Gobierno Estatal, que fue suspendida en 1923, decisión que provocó la disolución del organismo. Los músicos sin embargo, siguieron trabajando para impedir que la Orquesta desapareciera. Cabe destacar que esta actitud de compromiso con la música, permitió que Gobernador José Guadalupe Zuno, entregara recursos a la orquesta de nueva cuenta; debe mencionarse la dedicación que Don Pedro González Peña tuvo para la Orquesta hasta el 1939. En febrero de 1942, cuando Guadalajara celebraba el 4º centenario de su fundación, paseaba por la ciudad el Mtro. Leslie Hodge, quien escuchó la interpretación de varias piezas clásicas por algunos músicos, que lo entusiasmaron y al tiempo los alentó a formar una orquesta.
Tras esta iniciativa se le invitó a organizarla y dirigirla pero sus compromisos se lo impidieron en ese momento. Bajo promesa quedó en regresar una vez concluida la Segunda Guerra. En vista del ofrecimiento del maestro la Asociación de Amigos de la Música solicitó al Gobernador Marcelino García Barragán su apoyo para garantizar la permanencia de la orquesta. El maestro Leslie Hodge se convirtió en el primer director de la Orquesta Sinfónica de Guadalajara. Este patrocinio se mantuvo hasta 1950 en el que se formó Conciertos Guadalajara A.C., que se encargó de la Orquesta Sinfónica de Guadalajara con subvenciones económicas de los gobiernos estatal y municipal, así como de la iniciativa privada.
En 1971 la Orquesta Sinfónica de Guadalajara pasó a ser un organismo del Departamento de Bellas Artes del Estado de Jalisco.

La Orquesta Sinfónica de Guadalajara tuvo como titulares a Leslie Hodge, Abel Eisemberg, Helmut Goldman, Eduardo Mata, Kenneth Klein, Hugo Jan Huss, Francisco Orozco. En 1988, la Orquesta Sinfónica de Guadalajara cambia de nombre, con lo que nace la Orquesta Filarmónica de Jalisco con la misión de que la actividad sinfónica se extienda a todo el Estado, teniendo como titulares a los maestros Manuel de Elías, José Guadalupe Flores, Guillermo Salvador y Luis Herrera de la Fuente, además de contar con directores invitados como Gloria Isabel Ramos Triano, György Vashegyi, Klauspeter Seibel, Johannes Wildner, entre otros.
Han participado con ella solistas de renombre internacional como Paul Badura-Skoda, Claudio Arrau, Jörg Demus, Henryck Szeryng, Nicanor Zabaleta, Plácido Domingo, Kurt Rydl, Alfred Brendel, Bernard Flavigny, Jean Pierre Rampal, Carlos Prieto, Narciso Yepez, Gary Karr, Rosa Torres Pardo, Jose María Gallardo del Rey, Ramón Vargas, Christopher Hinterhuber, Luciano Pavarotti, Ernst Ottensamer, Gergely Bogányi, Mariusz Patyra, Joaquín Achúcarro, Vladimir Viardo, Markus Groh, Lilya Zilberstein, Johannes Moser, Daniel Müller-Schott, Ingolf Turban, entre otros.
El Mtro. Héctor Guzmán, como titular en la actualidad ha conformado una orquesta bajo una estricta disciplina con la que se garantizan los estándares de excelencia que la orquesta requiere para la interpretación de las grandes partituras del repertorio sinfónico.
La Orquesta Filarmónica de Jalisco debe ser entendida como un paso adelante en la consolidación de nuestra larga tradición orquestal; un legítimo esfuerzo que busca beneficiar a las mayorías y que se sitúa por encima de intereses de personas o de grupos.
Una Orquesta que a la par del Mtro. Héctor Guzmán, su actual Director mantiene un primer nivel competitivo al día en su programación, con bases estables para su progreso y cuya finalidad estará por encima de todo en servir al más alto propósito de su arte.
http://www.ofj.com.mx/orquesta.htm
Héctor Guzmán, director titular
“Héctor Guzmán… un director con gran talento y disciplina… de sólida preparación y musicalidad impecable”.
Eduardo Mata
El maestro Héctor Guzmán, reconocido internacionalmente como uno de los músicos mexicanos más sobresalientes en la actualidad, es director titular de las sinfónicas de Plano, Irving y San Angelo en E.U. y en el 2004, tras resultar ganador del concurso internacional: Siete Directores por una Batuta, fue nombrado director titular de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, reiterando su lugar como una de las figuras en el podium de más importancia en México y en el mundo.
Ha sido director huésped de importantes orquestas de México: OFUNAM, Xalapa, Estado de México, Cámara de Bellas Artes, Monterrey, Filarmónica de la Cd. de México, Sinfónica Nacional, así como de las orquestas de Dallas, San Antonio, Wheeling, la Sinfónica Nacional de la República Dominicana, la Collegium Orchestra en el Palacio Lichtenstein de la Academia de Música de Praga en la República Checa, la Filarmónica de Japón, la Orquesta Amadeus, la Milano Classica Orchestra, en Italia, y la Sinfónica de Murcia, España, entre otras. Su debut operístico tuvo lugar en el 2005 con la ópera El Barbero de Sevilla y en el 2007 estrenó en México la versión en español de la ópera Frida, con enorme éxito.
Nacido en Fresnillo, Zacatecas, Guzmán estudió en el Conservatorio Nacional de Música en México con Víctor Urbán y posteriormente en la Southern Methodist University y la Universidad del Norte de Texas, bajo la guía del célebre maestro Robert Anderson. A través de su trayectoria en estas instituciones, fue ganador de los concursos Manuel M. Ponce y Solistas del Conservatorio. En 1978, obtuvo para México el segundo lugar del concurso de órgano más importante en el mundo, el Grand Prix de Chartres celebrado en Francia. Ha contado con la guía en dirección orquestal de Anshel Brusilow (Philadelphia Orchestra), Helmuth Rilling (Universidad de Oregon), Carlo Maria Giulini (Accademia Musicale Chigiana, Italia), y su gran amigo y maestro Eduardo Mata.
En reconocimiento a su labor internacional, Héctor Guzmán ha sido honrado con premios como la Lira de Oro en México, el Meadows Award, el premio Director per Excellence, otorgado por el Instituto Tecnológico De Vry, en los Estados Unidos y la Medalla al Mérito Artístico 2005, la más alta condecoración otorgada por el gobierno del Estado de México a través del Conservatorio de Música del Estado de México. Asimismo fue galardonado con la Medalla al Mérito Artístico Candelario Huizar 2006, que le fue otorgada por el gobierno de Zacatecas. En el 2004, Héctor Guzmán fue nombrado Ciudadano Distinguido por su estado natal Zacatecas. Asimismo, recibió la Medalla de Plata 2004 otorgada por la sociedad americana: Sons of the American Revolution, por su contribución artística a nivel mundial y desde el 2000 esta incluido en el libro Grandes Músicos del Siglo XX, editado por el Instituto Biográfico de Cambridge, Inglaterra. En abril del 2007, la ciudad de Irving y la Cámara de Diputados del Estado de Texas, otorgaron al Mtro. Guzmán, un reconocimiento especial por su Trayectoria Artística a nivel internacional y en el 2008 la Embajada de Austria le otorgo la Medalla de Mozart en su nueva era: máximo reconocimiento en México a la excelencia en la música académica.
Roberto Díaz, viola
Un violista de renombre internacional y presidente del Curtis Institute of Music, Roberto Díaz sigue los pasos de anteriores directores/solistas como Rudolf Serkin, Gary Graffman y Josef Hofmann. Como profesor de viola en Curtis, y antiguo violista principal de la orquesta de Filadelfia, Roberto Díaz ha tenido ya un impacto significativo en la vida musical americana como educador y como músico.
En actuaciones recientes ha colaborado con la Sinfónica de Kansas con Michael Stern, la Sinfonía del Nuevo Mundo con Michael Tilson Thomas, la Filarmónica de Holanda con Yakov Kreizberg, la Orquesta de Filadelfia con Gilbert Varga y la Sinfónica de Bilbao con Juanjo Mena. En 2007 Roberto Díaz interpretó el concierto de Penderecki en el Carnegie Hall con Christoph Eschenbach y la Sinfónica de Curtis. Otros compromisos orquestales incluyen la Sinfónica Nacional de Estados Unidos, la Orquesta de Filadelfia, Boston Pops, la Orquesta Nacional de España y la Orquesta Simón Bolivar. Ha colaborado con directores como Rafael Frühbeck de Burgos, Riccardo Chailly, Charles Dutoit, Hugh Wolff y David Zinman. Ha trabajado con importantes compositores de los siglos XX y XXI incluyendo a Krysztof Penderecki y Roberto Sierra.
Las grabaciones de las transcripciones de W. Primrose con el pianista Robert Koening recibieron una nominación al Grammy por Mejor Actuación Instrumental Solista sin Orquesta. Un músico de cámara activo, Roberto Díaz se ha presentado con artistas como el cuarteto Emerson, Emanuel Ax, Christoph Eschenbach, Yo-Yo Ma, Wolfgang Sawallisch e Issac Stern. Se ha presentado en los festivales de Kuhmo, Marlboro, Mostly Mozart, en el Lincoln Center, Spoleto y Verbier, entre otros. Como miembro del Trío Díaz, con el violinista Andrés Cardenes y el cellista Andrés Díaz, ha tocado a lo largo de los Estados Unidos, Canadá, Europa, México y Chile.
Roberto Díaz fue violista principal en la National Symphony bajo la dirección de Mstislay Rostropovich, miembro de la Sinfónica de Boston con Seiji Ozawa y miembro de la Orquesta de Minnesota con Sir Neville Marriner. Ha recibido numerosos premios, incluyendo reconocimientos en el concurso internacional de viola de Naumburg y Munich, y apareció en la portada del número de Enero 2003 de The Strad.
| arriba |
Notas al programa
Oscar Lorenzo Fernández, compositor
Fernández estudió en el Instituto Nacional de Música, siendo alumno de Antônio Francisco Braga, Frederico Nascimento y Henrique Oswald. En 1923, Nascimiento se enfermó de gravedad y Fernández fue nombrado como su substituto temporal en la cátedra de armonía. Dos años más tarde, fue nombrado permanentemente en el puesto. En 1936, fundó el Conservatório Brasileiro de Música en Río de Janeiro, el cual dirigió hasta su muerte.
Fernández compuso Malazarte, una ópera en tres actos con un libreto de Graça Aranha. Para su estreno en el Teatro Municipal de Río de Janeiro en 1941, el libreto fue traducido al italiano. En 1941, Fernández extrajo una suite de tres movimientos de la ópera. Además de esta ópera, Fernández también compuso un ballet, dos sinfonías, cinco poemas sinfónicos, dos suites para orquestra, un concierto para piano y otro para violín, cerca de 80 composiciones para piano y 36 canciones.
Hector Berlioz, compositor
Nació en La Côte-Saint-André, Francia, en 1803- París, murió en 1869) Compositor francés. El Romanticismo tiene en Hector Berlioz una de sus figuras paradigmáticas: su vida novelesca y apasionada y su ansia de independencia se reflejan en una música osada que no admite reglas ni convenciones, y que destaca, sobre todo, por la importancia concedida al timbre orquestal y a la inspiración extramusical, literaria. No en balde, junto al húngaro Franz Liszt, Berlioz fue uno de los principales impulsores de la llamada música programática.
Hijo de un reputado médico de Grenoble, fue precisamente su padre quien le transmitió su amor a la música. Por su consejo, el joven Hector aprendió a tocar la flauta y la guitarra y a componer pequeñas piezas para diferentes conjuntos. Sin embargo, no era la música la carrera a la que le destinaba su progenitor; y así, en 1821 Berlioz se trasladó a París para seguir los estudios de medicina en la universidad. No los concluyó: fascinado por las óperas y los conciertos que podían escucharse en la capital gala, el futuro músico abandonó pronto la carrera médica para seguir la musical, en contra de la voluntad familiar. Gluck, primero, y Weber y Beethoven después, se convirtieron en sus modelos musicales más admirados, mientras Shakespeare y Goethe lo eran en el campo literario.
Admitido en el Conservatorio en 1825, fue discípulo de Jean François Lesneur y Anton Reicha y consiguió, tras varias tentativas fracasadas, el prestigioso Premio de Roma que anualmente concedía esa institución. Ello fue en 1830, el año que vio nacer la obra que lo consagró como uno de los compositores más originales de su tiempo: la Sinfonía fantástica, subtitulada Episodios de la vida de un artista. Página de inspiración autobiográfica, fruto de su pasión no correspondida por la actriz británica Harriet Smithson, en ella se encuentran todos los rasgos del estilo de Berlioz, desde su magistral conocimiento de la orquesta, a su predilección por los extremos –que en ocasiones deriva en el uso de determinados efectismos–, la superación de la forma sinfónica tradicional y la subordinación a una idea extramusical.
Alberto Ginastera, compositor
Nació en Buenos Aires, Argentina, el 11 de abril de 1916. Murió en Ginebra, Suiza, el 25 de junio de 1983. En 1941 es ya Profesor de Composición en el Conservatorio Nacional, y poco después contrae matromonio con Mercedes del Toro. Su primer trabajo importante fue el ballet Penambí, que lo hizo conocido en toda Argentina. De 1945 a 1948 abandona su país debido a su pésima relación con Perón. Va para Estados Unidos, donde estudia con Copland y Tanglewood.
Cerca de 1956 expande su estilo musical más allá de los límites de la nacionalidad. Es la época de excelentes trabajos.
En 1969 sale nuevamente de Argentina y va a vivir en Ginebra, Suiza.
Su música es esencialmente tradicionalista. Una ecléctica síntesis de técnicas de varias escuelas musicales está evidente en su composición más famosa, la ópera Bomarzo.
Quedó famoso como compositor de fuerte sentimiento nacionalista, a pesar de haber influencias de la música internacional que se producía en Europa después de la Segunda Guerra Mundial.
Su obra puede ser dividida en 3 períodos: nacionalismo objetivo, nacionalismo subjetivo y neo-expresionismo.
Sus primeros trabajos pertenecen al primer período. Él caracterizó ese período como una etapa de "nacionalismo objetivo", en el cual las características de la música folklórica se reproducían abiertamente. Usa el folklore argentino y es influenciado por Stravinsky, Bartok y Falla. Son de este período: Danzas Argentinas op. 2 para piano, Estancia (ballet), las Cinco Canciones Populares Argentinas, Las horas de una estancia y Pampeana No. 1. El estreno de la suite orquestal de su ballet Estancia, consolidó su posición dentro de Argentina.
A partir de 1948 comienza a usar técnicas de composición más avanzadas. Es el período de nacionalismo subjetivo, sin posiciones revolucionarias. Abandona los elementos populares tradicionales, pese a continuar usándolos simbólicamente. Jamás abandona las tradiciones argentinas. Son de esta fase Pampeana No. 3 para orquesta, y Sonata para piano No. 1. Durante ese segundo período, que comienza con la Sonata para piano, Ginastera adoptó la técnica dodecafónica. Su concepción a respecto de la técnica siempre fue libre y totalmente personal, y su música tuvo siempre características inconfundiblemente nacionalistas. El Cuarteto de cuerda No.. 2 tiene la misma calidad rítmica que aparecía en sus primeras obras y, a pesar del uso de técnicas dodecafónicas, ese cuarteto es esencialmente tonal. En este período las características étnicas, a pesar de estar presentes con una forma sublimada, se aplican de una manera menos consciente.
El período neo-expresionista, comienza aproximadamente en 1958. Está marcado por una busca continua de los procedimientos técnicos más avanzados y una disminución de la importancia que hasta poco otorgara a las características nacionales explícitas. No hay más folklore, pero continúa habiendo elementos argentinos, como él mismo dijo. Además de una aproximación cada vez mayor a la forma dodecafónica, respondió a algunas de las nuevas corrientes que surgieron después de la Segunda Guerra Mundial, integrando ciertos aspectos de la composición aleatoria y microtonal dentro de su propia orientación estilística general. Las obras más importantes de este período fueron las óperas Don Rodrigo, Bomarzo y Beatrix Cenci, que tuvieron gran éxito y lo situaron como el compositor latinoamericano más importante de su tiempo. De este último período tenemos aún dos Conciertos para piano, un Concierto para violín, el Popol Vuh para orquesta, el Concierto n. 2 para cello y orquesta y la Cantata para América Mágica.
| arriba |
Oswaldo Clemente Ascencio Músico invitado de la OFJ
Ana Silvia Guerrero González Músico invitado de la OFJ
Félix Humberto Becerra Alvizo Músico invitado de la OFJ
| Programa general | Teatro Degollado |
|