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Antal Szalai, violín (Hungría)

Mayo 27 Y 28

Programa

Sonata para violín y piano Op. 108

I.- Allegro
II.- Adagio
III.- Un poco presto e con sentimiento
IV.- Presto agitato

J. Brahms
Zigeunerweisen Op.20 Pablo de Sarasate
Intermedio

Sonata en La mayor para violín
I.- Allegro con moderato
II.- Allegro
III.,- Recitativo-fantasía: Bien moderato
IV.- Allegretto poco mosso

C. Franck
Polonaise brillante Op.21 H. Wieniawski

Antal Szalai, violín
Marianna Tóth, piano

Antal Szalai
Violín

El talento especial para la música de Antal Szalai, nacido en Budapest, Hungría, en 1981, quedó de manifiesto cuando a los cinco de edad inició sus estudios musicales.
Desde 1987 estudió con Laszlo Denes en un conservatorio de música, y continuó en la Escuela Secundaria de Música “Bela Bartok”. En 1989 y 1992 ganó la Competencia Nacional de Violín “Janos Koncz”. Desde 1995 ha estudiado bajo la dirección de Peter Komlos -primer violín del Cuarteto de Cuerdas Bartok-, en la Universidad Estatal de Música “Franz Liszt”.

Szalai ha ofrecido varios conciertos en Budapest, uno de los más importantes en la Academia de Música en 1996, en honor del mundialmente famoso artista Yehudi Menuhin, quien tocó en dicho evento.

En 1995 Isaac Stern lo escuchó tocar y reconoció que poseía gran talento.
Dos años después ganó el primer premio en la Competición de Sonata “Leo Weiner”, en Budapest, y en 1998 fue solista de la Orquesta Filarmónica de Budapest en España, donde ejecutó el Re Mayor de Paganini y el Mi Menor de Mendelssohn en los principales salones de concierto.

Su colaboración con el sello disquero BMC comenzó en 1999, cuando grabó el Concierto No. 2 de violín de Leo Weiner. (“El Álbum de Leo Weiner”, premiere mundial con Janos Starker, Gyorgy Sebok, Tibor Varga, Antal Szalai y Zsolt Hamar).
En 2000 hizo su primer solo de violín en CD, para Discos BMC. (“Antal Szalai interpreta a Bach/Kreisler/Ysaye/Petrovics), y ese mismo año ganó el título de “Solista de la Filarmonía”, en la competencia organizada por la dirección de conciertos de la Filarmónica de Budapest. Como resultado, ofreció varios exitosos conciertos en Hungría y el extranjero.

En 2001 ganó una beca de la Fundación Sir Georg Solti y de la Fundación Húngara Soros; el mundialmente famoso violinista Pinchas Zuckerman lo escuchó tocar y lo invitó a Nuevo México, para pulir su estilo durante un año como su alumno particular en la Escuela de Música de Manhattan.
También ejecutó un concierto en el Palacio Kensington de Londres, en presencia del Príncipe Carlos de Gales.

En 2002 fue el máximo triunfador en la Competencia Internacional en el Web Concert Hall, y en julio de ese año grabó todas las transcripciones para violín por Leopold Auer para Clásicos Higroton.
Antal Szalai ha tocado conciertos en el Gran Salón del Conservatorio Tchaikovski, en Moscú; el Kennedy Center, de Washington; el Victoria Hall de Ginebra; el UNESCO Hall de París; la Sala Mozart, de Zaragoza; el Festival de Primavera de Budapest, el Festival de Invierno de Sarajevo, el Festival MIDEM de Cannes y el Festival de Primavera de Música de Cámara, de Rusia.
Igualmente participó en los cursos magistrales de Yehudi Menuhin, Isaac Stern, Pinchas Zukerman, Tibor Varga, Gyorgy Pauk y Lorand Fenyves.

Comentario:

Técnica y musicalidad impresionante de un inteligente joven talento; su disco compacto con música de Bach, Kreisler, Ysaÿe y Petrovics es uno de los mejores trabajos que he escuchado este año.

Rob Cowan
“Revista Gramaphone”

Marianna Tóth
Piano

En 1984 comenzó sus estudios en la escuela de música Egressy Béni, en Miskolc, donde fue alumna de Zsuzsa Kigyossyné Komoroczi. A partir de 1989 tomó clases de preparación en la academia de música Ferenc Liszt (LFZE), siendo alumna de Gyöngyi Falvainé Keveházi, y más tarde estudia la especialidad de piano en la clase de György Nádor y Béla Simon; en 1998 ingresó a La Schola Cantorum de París, y es alumna de Eugen Indjic, y nuevamente en el año de 2000 estudia en la academia LFZE, en la clase de Dénes Várjon y Kálmán y Kálmán Dráfi.

Mariana Tóth ha obtenido múltiples premios por su ejecución, entre los que destaca: el segundo lugar en el concurso de piano de la provincia de Borsod; el segundo lugar en el concurso Nacional de piano en Nyiregyháza; un año más tarde obtiene en el concurso internacional de piano el cuarto premio “Usti Nad Laben”, en la República Checa; “Noche como solista”, en el Festival de Arte de Francia Central, en Clermont Ferrand; tercer lugar en el “V Concurso de Piano Internacional”, en Roma; el segundo lugar en el Concurso Internacional de Música organizado en Takasaki y el premio del mejor acompañamiento de piano en el Concurso Internacional, en Aix Les Bains.

Entre las participaciones que ha tenido como concertista se encuentran: La ejecución de seis conciertos en el pabellón húngaro en la Expo de Sevilla; conciertos en Londres, Inglaterra, bajo la dirección de Ruert de Cruise, con la orquesta de la Escuela Superior de Miskolc; el concierto de piano de Mozart, con la orquesta de cámara de LFZE; el concierto para piano de Schumann, con la Orquesta Sinfónica de Miskolc, bajo la dirección de György Selmeczi; y el concierto de piano KV467, de Mozart, con la orquesta de la Escuela Superior de Miskolc y como director Lászlo Kovács, del cual tiene un disco compacto grabado. Actualmente es profesora supernumeraria de la Academia de Música Ferenc Liszt, en Hungría.

Notas al programa

Sonata en Re menor, para piano y violín, Op. 108
de Brahms

Esta sonata cierra el ciclo de las tres que, para piano y violín, compuso Brahms. La primera (Op. 78) fue escrita en 1878-79; la segunda (Op. 100), en 1886, y esta tercera en 1886-88. De las tres, es la más desarrollada.

Cronológicamente, esta sonata aparece después de la “Cuarta Sinfonía”, es decir, después de culminada la evolución espiritual de Brahms, cuyo ciclo va del pedal de los timbales de la primera de las sinfonías a la chacona final de la cuarta. Bastante justificada queda, desde luego, la maestría total y la plenitud que desde los primeros compases resaltan en esta Sonata.
Los desarrollos aparecen francos y espontáneos sin que en un solo momento decaiga la tensión general de la obra. Una nobleza se halla presente en todo momento. La vitalidad característica de Brahms aparece aquí llena de una magnífica serenidad que revela claramente una vida en plenitud y una postura definitiva en la personalidad del artista.

Esta sonata está concebida en forma cuatripartita, desde un punto de vista de alto sinfonismo. Este es uno de los secretos de la alta calidad de las sonatas para violín, de Brahms y en general de toda su producción de cámara.

El piano y el violín realizan y consiguen un cúmulo de efectos que alcanzan casi el límite de sus posibilidades expresivas. Hay momentos en que buscamos casi con la vista el segundo violín o viola que parece asomar con su matiz cálido. El piano actúa siempre en primer plano cumpliendo una función destacadísima y primordial. Su escritura va del espíritu polifónico a matices casi impresionista.

Este impresionismo merece ser puesto de relieve, pues aunque no proceda hablar en absoluto de tal valor en esta sonata ni en general en la obra de Brahms, es evidente que hay una honda preocupación en ella por el hallazgo de matices y efectos puros. Especialmente en el primer tiempo, y en el tercero, el músico busca con complacencia el juego de timbres y de efectos de las cuerdas abiertas y de los unísonos realizados con delectación.

En general preside toda la sonata una inquietud que desde los primeros compases somete el ámino del oyente hasta que los últimos acordes ponen fin al presto agitato.

Allegro: Comienza el tiempo con la melodía principal que canta el violín con el acompañamiento de un dilatado pedal del piano. El espíritu de la sonata se impone desde el principio con la vaga impresión de inquietud que se desprende del sincopado que se mueve obstinado sotto voce.

Henry Wieniavski

Nació en Lublin, el 10 de julio de 1835, y murió en Moscú, en casa de Mme. von Meck, el 12 de abril de 1900. Cuando era muy joven fue a París con su madre. Alumno de Clavel (1843) y de Massart (1845) en el Conservatorio, ganó en 1846 el primer premio de violín. Después de permanecer algún tiempo en Rusia, estudió armonía en 1849-1850, e inició su carrera como concertista. Fue nombrado virtuoso de cámara de la Corte imperial de San Petersburgo (1860). Inició con anton Rubinstein una jira por américa en 1872, que continuó solo hasta 1874. La enfermedad de Vieuxtemps surgió a la dirección del Conservatorio de Bruselas la idea de llamar a Wieniavski para que le reemplazase en su clase de violín. Desempeñó estas funciones con gran éxito hasta el restablecimiento de Vieuxtemps. Realizó de nuevo numerosos viajes, y murió en Moscú, carente de recursos. Fue un virtuoso extremadamente brillante, dotado de un encanto e impetuosidad que le hacían semejante a Anton Rubinstein.

Sonata en la Mayor para violín y piano de César Frank

Esta magnífica sonata fue compuesta en 1886 y dedicada por Franck al célebre violinista Eugene Ysaye. Obra importantísima por su original belleza, marca dentro de la historia de las formas musicales una indiscutible revolución. Con ella aparece por vez primera, en toda su extensión, el empleo del sistema cíclico, esto es, la concreción de toda la obra a tres únicos temas que se van desarrollando a través de los distintos tiempos con su estructura peculiar. Si en este aspecto es notable, no menos genial es el plan armónico que emplea para llevar a cabo todo ese desarrollo. Maestro indiscutible en la modulación, sabe llevarnos a tonalidades lejanas, con soluciones que más parecen efectos de magia que fórmulas genialmente intuidas.

Allegretto ben moderato: Magistrales acordes de novena preludiados por el piano nos dan la entrada al primer principal tema de ese tiempo y de toda la obra. Cantando en molto dolce por el violín, nos recuerda algo muy personal en Franck, una idea que aparece de continuo en toda la música de cámara y sinfonía. A esta se le opone en el diálogo, el segundo tema enunciado por el piano, más enérgico, siempre fuerte y lárgamente. Sin embargo, tanto el uno como el otro no pasan de la fase de exposición, de modo que el tiempo termina brevemente sin desarrollo alguno. Ambos temas se oponen constantemente sin fundirse en alguna solución y así, después de repetir po última vez el primer tema fragmentado, termina en magníficos acordes y breve cadencia ese primer tiempo.

Pablo de Sarasate

Nació en Pamplona el 10 de marzo de 1844, y murió en Biarritz el 20 de septiembre de 1908.
Comienza cumpliendo los siete años de edad, el obligado arranque de “niño prodigio”. Después de varias excursiones por España, consigue una pensión para estudiar en París. A los 13 años había obtenido ya los máximos premios. A partir de aquí, el éxito fue extraordinario. Todas las obras importantes para violín, de compositores franceses, fueron estrenadas por él. Fue un extraordinario interprete de Bach. Paradójico y de vanidad pintoresca en su vida, como intérprete fue de una musicalidad exraordinaria, montada sobre la más singular belleza de timbre y no por el gran volumen, como suele decirse por tópico. Sus obras para violín, interesantes bajo un aspecto violinístico, responden al viejo criterio de música española de salón, sin comparación posible con la de Albéniz.


Festival Cultural de Mayo, Jalisco. Aurelio Aceves 27 / Col. Arcos Vallarta C.P. 44120
Guadalajara, Jalisco. México. / Tel. (33)3616.83.29
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