2 0 0 4
     
 
Inicio
Bienvenida
Programa general
Polonia, país invitado
Jalisco, anfitrión
Patrocinadores
Festivales anteriores
Información de contacto

| Programa del Teatro Degollado | Programa general |

Clausura

Junio 4, Teatro Degollado


Programa

Concierto No. 2 para violín, Op.22
1.- Allegro moderato
II.- Romance: Andante non troppo
III.- Finale: Allegro moderato, á la Zíngara


Wieniawski

Concierto para violín y orquesta N. 1 en re mayor, Op.6
I.- Allegro maestoso
II.- Adagio
III.- Rondo. Allegro spirituoso


N. Paganini
Intermedio
Turnioki con arreglos de Krzesimir Debski

 

Krzesimir Debski, director y compositor
Mariusz Patyra, violín
Turnioki, ensamble

Orquesta Filarmónica de Jalisco

Por iniciativa del Maestro José Rolón, en el año de 1915, un grupo de músicos jaliscienses comenzó a ofrecer al público de Guadalajara, audiciones de cámara y sinfónicas, estableciendo el punto de partida para la que , en el futuro, sería la Orquesta Sinfónica de Guadalajara. Entre 1915-1924, la Orquesta fue manejada por la Sociedad de Conciertos, que funcionaba mediante una mesa directiva, recibiendo apoyo económico de la iniciativa privada y una subvención del Gobierno Estatal; esta fue suspendida en 1923, resultando en la disolución del organismo. Los músicos, sin embargo, siguieron trabajando para impedir que la Orquesta desapareciera, y lograron que el Gobernador José Guadalupe Zuno brindara apoyo económico; debe mencionarse la dedicación que Don Pedro González Peña tuvo para la Orquesta, hasta el 1939.
En febrero de 1942, cuando Guadalajara celebraba el 4º centenario de su fundación, paseaba por la ciudad el Maestro. Leslie Hodge , quien escuchó interpretar varias piezas clásicas a algunos músicos, se les acercó con ánimo de conocerlos y al tiempo los alentó a formar una orquesta. Se le invitó a organizarla y dirigirla. Sus compromisos se lo impedían en ese momento, pero prometió venir una vez concluida la Segunda Guerra. Así la Asociación de Amigos de la Música solicitó al Gobernador Marcelino García Barragán que garantizara la permanencia de la orquesta, en vista del ofrecimiento del Maestro Hodge, quien se convirtió el primer director de la Orquesta Sinfónica de Guadalajara. Este patrocinio se mantuvo hasta 1950, en el que se formó Conciertos Guadalajara A.C., que se encargó de la Orquesta Sinfónica de Guadalajara con subvenciones económicas de los gobiernos estatal y municipal, así como de la iniciativa privada.
En 1971 la Orquesta Sinfónica de Guadalajara pasó a ser un organismo del Departamento de Bellas Artes del Estado de Jalisco, que desde entonces la manejó artística y económicamente.
Reconocida como una orquesta dúctil y de versatilidad por los directores que trabajaron con ella, la Orquesta Sinfónica de Guadalajara tuvo un promedio de 60 presentaciones al año, entre conciertos, ópera y ballet, dirigida por figuras como Leslie Hodge, Abel Eisemberg, Helmut Goldman, Eduardo Mata, Kenneth Klein, Hugo Jan Huss, Francisco Orozco, Manuel de Elías, José Guadalupe Flores, Guillermo Salvador y Luis Herrera de la Fuente. Participaron como solistas Paul Badura-Skoda, Claudio Arrau, Jörg Demus, Henryk Szeryng, Plácido Domingo, Alfred Brendel, Bernard Flavigny, Jean Pierre Rampal y Narciso Yepez, entre otros.
En 1988 la Orquesta Sinfónica de Guadalajara cambia de nombre, con lo que nace la Filarmónica de Jalisco. La intención era que su utilidad sinfónica se extendiera a todo el Estado. Esta organización ha sido integrada en base a una estricta audición de atrilistas aspirantes, cuya selección garantiza la homogeneidad sonora del rendimiento técnico de sus miembros. Esto nos permite considerar que la Orquesta Filarmónica de Jalisco pueda afrontar con gallardía y decoro todo tipo de repertorio, incluidas las obras más ambiciosas de los últimos años.

Mariusz Patyra
Violinista

Mariusz Patyra nació en el año 1977, en Polonia. Empezó sus clases de violín en la edad de siete años, y continuó su educación en la clase del profesor Hoffman, en la ciudad de Olsztyn; más tarde con el profesor Jan Kucharski, en Varsovia, y con el profesor K. Wegrzyn, en Hannover. Actualmente toma clases con el profesor I. Kertscher, en Hannover, y el maestro Salvatore Accardo, en Cremona.
Mariusz Patyra es el ganador del Concurso Internacional Violinista de J. Joachim (Hannover 1997). Es finalista del Concurso Internacional de Stradivarivs (Cremona 1998). Ganó cuatro premios en el Concurso Internacional Violinista de Carl-Nielsen, y el Premio Especial de Odense Orquesta Sinfónica (Odense 2000).
Mariusz Patyra ganó, como el primer polaco, el “Premio N. Paganini” (Gienova 2001). Ganó también el Premio Especial para la mejor interpretación de Caprichos de Paganini y recibió además la copia de “Il Cannine” de este virtuoso.
Mariusz Patyra tocó en Europa, Japón, Estados Unidos. Actuó con Royal Chamber Orchestra Tokio, Orchestra Fondazione Arturo Toscanini, Orchestra di Roma, Orchestra Filarmónica Marchigiana, Orquesta de la Radio Polaco, Orquesta de Cámara de la Radio Polaca “Amadeus” y la Orquesta Filarmónica Nacional de Varsovia.

El primer polaco ganador del Concurso Internacional Paganini

Dos años han pasado ya desde que Mariusz Patyra obtuvo el 1er. Premio en el concurso más importante de violín, organizado desde 1954 – Concurso Niccolo Paganini, en Génova. Durante este tiempo el joven violinista realizó varias giras por Italia, se presentó en Tokio y en Estados Unidos (Chicago). Tampoco descuidó su país natal, ofreciendo conciertos durante la Primavera de Gdansk 2002 y en Torun; en el 2003 tocó en la Filarmónica Nacional en Varsovia el 1er. Concierto en re mayor, Op.6 de Paganini. La obra, una de las más difíciles y maestrales de la literatura para violín, fue presentada por Mariusz Patyra los días 17 y 18 de octubre en Cracovia y el 9 y 10 de enero del 2004 en Wroclaw. En Varsovia se presentará el año próximo a final de enero, pero esta vez con el repertorio que requiere un trato musical completamente distinto: Las estaciones del año Op.8, de Vivaldi. Actualmente está grabando un disco con la música de Camile Saint-Saens.
Antes de su éxito en Génova, recibía premios y distinciones en los concursos nacionales y extranjeros. Empezó a estudiar violín en Olsztyn con el maestro Antonio Hoffman; posteriormente con el profesor Janusz Kucharski en Varsovia, de quien dice: “Me abrió el corazón y me enseño cómo ser sensible”. Desde 1997 Mariusz Patyra estudia en Hochschule fur Music und Darstellnde Kunst, en Hannover, con el maestro Krzysztof Wegrzyn. Además, continuamente recurre a las consultas de uno de los más grandes violinistas –Salvatore Accardo.
Giuseppe Gacetta, el último descendiente de la escuela de Paganini, después del concurso en 2001 dijo sobre el músico polaco: “Es uno de los talentos más destacados que he oído en los últimos años (…) siente y entiende a Paganini, tanto desde el punto de vista de la interpretación como de técnica –y toca naturalmente con el brazo levantado, precisamente tal como tocó Paganini”- . Después del concurso Patyra tuvo la oportunidad de tocar el violín de Paganini, el famoso instrumento llamado Cannone. Aparte del premio principal obtuvo también dos premios especiales: Premio Ruminelli y Premio de Barbieri, por la mejor interpretación de Caprichos del patrón del Concurso y el instrumento: violín hecho por el fabricante de instrumentos de cuerda americano Jack Erwin.

Revista Cultura Polaca, Pág. 56, 3 (23)/2003.


Krzesimir Debski
Director y compositor

La carrera musical de Krzesimir Debski, nacido en Polonia, abarca un extenso rango de composición y presentaciones para televisión, ópera, música clásica y comerciales. Estudió composición con Andrzej Kosewski, y dirección con Witold Krzemienski, en la Academia de Música “Paderewski” de Poznán, Polonia. Después de graduarse, se interesó en el jazz. Desde 1980 y como líder del grupo de jazz “String Connection”, se presentó en toda Europa, los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá.
Ha recibido numerosas distinciones; el Primer Premio en la Competencia Mundial de Conjuntos de Jazz, en Hoeilart (Bélgica), en 1985; el Premio “Stanislaw Wyspianski” del Ministerio de Cultura, en Varsovia, en 1985; premios para “el músico, el compositor y el violinista del año”, de los lectores de la revista mensual “Jazz Forum”, de 1983 a 1986; y en este último año el magazín estadounidense “Down Beat” lo colocó entre los 10 mejores violinistas del mundo.
Debski ha participado en numerosos festivales internacionales, celebrados en París, Berlín, Nümberg, Helsinki, Reno, La Haya, Montreal, Kongsberg y Baden-Baden.
Desde 1986 puso fin a sus actividades como concertista y se concentró básicamente en la composición; en este año recibió el Primer Premio de la Competencia de Compositores, con motivo del 25o. aniversario del Festival Primaveral de la Música en Poznán. Dos años después le fue otorgado el “Genie Award”de la Academia Canadiense de la Cinematografía, y también recibió del primer ministro canadiense una presea por su trabajo en beneficio de la niñez.
A partir de 1989, Krzesimir Debski es vicepresidente del Consejo Polaco de la Sociedad Internacional de Música Contemporánea. Ahora escribe música para películas, teatro y grupos experimentales. Es suya la música de 50 filmaciones para televisión, producidas tanto en su patria como en el extranjero, y ha escrito más de 40 composiciones para orquestas sinfónicas y de cámara.
Debski ha hecho numerosas grabaciones exitosas como director, y fue nominado paara el Premio “Emmy” de 1998. En el 2000 fue galardonado por la Academia de Música para Filmaciones, con los premios “Arthur Prize” y Fryderyk 2000.

Turnioki

El grupo “Turnioki” toca y canta la música de montañezca interpretada por su propio y moderno arreglo. El repertorio en general está compuesto por los miembros del grupo. Tocan también unas canciones populares del folclore polaco. En sus arreglos entran los elementos de la música de diferentes estilos: rock, pop, funk y jazz, así como la música clásica El estilo eslavo mezclado con la música de montaña es el más típico para el grupo.
El grupo está compuesto por los músicos profesionales con estudios musicales, que han participado durante muchos años en la escena musical polaca. En el año 2001 Turnioki ejecutaron más de 100 conciertos en las escenas más importantes de Polonia. En el mismo año grabaron su primer disco “Bycek”.

Han actuado en muchos programas en la televisión y la radio polaca. En el año 2002 el grupo grabó el disco con los villancicos y pastorales de montaña “Piyrso Gwiozdka”. En el año 2003 Turnioki empezaron su colaboración con el compositor y director Krzesimir Dębski .

Miembros del grupo:
Arkadiusz Wiech, la guitarra, canto, el autor de la música y los textos, el arreglo
Leszek Wiśniowski, la flauta transversal, el saxofón de tenor
Dominik Bieńczycki, el violín
Michał Baraniewicz, la percusión
Piotr Gołębiowski, la guitarra de bajo
Damian Kocur, los instrumentos de teclas

Notas al programa:

Concierto No. 2 para violín, Op.22 de H. Wieniawski

Nació en Lublin, Polonia, 1835; y murió en Moscú en 1880, a la edad de 45 años.

Dedicó sus composiciones a un solo instrumento: el violín. Este polaco, que recibió su formación musical en París, difundió su fama de violinista virtuoso por el mundo entero con motivo de sus giras por Europa y América. En Rusia, gracias a su labor pedagógica desempeñada en el Convervatorio de San Petersburgo, ejerció una gran influencia sobre el nacimiento y la expansión de la escuela rusa de violín. Su Segundo Concierto para violín fue estrenado el 27 de noviembre de 1862, con el compositor como solista y bajo la dirección de Anton Rubinstein. Este Concierto en tres moviemitnos, muy virtuosístico, está dedicado a Pablo Sarasate, con el que Wieniawki estableció a voces cierta rivalidad como violinista.

Wieniawski fascinaba a sus contemporáneos no solamente por su manera de interpretar, juzgada audaz e impetuosa, o por su nueva y elástica técnica de arco, sino también por sus composiciones, que cosecharon amplia aceptación entre colegas particularmente críticos. Sobre el Concierto No.2 expresaron su aprobación y entusiasmo, entre otros, Cui, Joachim y Tchaikovsky; este último reconoció en Wieniawski un "auténtico talento creador".

Y, en efecto, en este concierto la elegancia está sobre la base de una elevada habilidad compositiva. Basta pensar tan solo en la cadenza como elemento de conjunción entre la romanza y el rondó final "a la zíngara". En un concierto en que el conjunto de la parte solista viene caracterizando por elevadas exigencias técnicas, la cadenza pierde su función clásica, cual es la de permitir al intérprete dar toda la medida de su habilidad, para convertirse en parte integrante del discurso musical: Wieniawski establece un puente entre el segundo y el tercer movimiento mediante el Allegro con fuoco gracias a una cadenza que anticipa y motivos del movimiento final.

Concierto para violín y orquesta número 1, en mi bemol mayor Op. 6 de N. Paganinni

Compuesto muy probablemente entre 1815 y 1816, este Primer Concierto, cuya parte solista está escrita en re (o sea, un semitono más bajo que el acompañamiento), comienza con un Allegro maestroso en 4/4, en mi bemol, de grandes proporciones. Está construido en forma de sonata con dos temas, uno rítmico y otro melódico. Desde el momento de la entrada del solista, el virtuosismo reina con sus saltos de décima, sus ascensiones vertiginosas hacia el agudo y una propensión a la “bravoure”, que enseguida comienza a girar en vacío, sobre todo en la parte conclusiva. Un segundo tema en la dominante, menos inflamado que el primero, testimonia un lirismo desenfrenado en el que percibimos destellos de la influencia de la ópera. La cadenza que sigue, pese a que acumule las dificultades, no deja de ser parlanchina. En cuanto a los tutti, sólo sirve para ligar los solos, pese a que tengan una sólida orquestación (dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, un fagot, un contrafagot, dos trompas, dos trompetas y tres trombones), tampoco destacan. El Adagio espresivo, en 4/4, en do menor, que comienza igualmente con un preludio orquestal, crea una tensión dramática de lo más teatral. La melodía se despliega en un expresivo cantabile y el acompañamiento es más discreto para dejar desarrollarse al canto con toda la libertad, hasta llegar a la modulación de un mayor apolíneo. Este diálogo seductor entre la cuarta cuerda y sus tres hermanas, nos hace pensar mucho en la voz y en el canto. El Rondó, Allegro spiritoso en 2/4, que constituye el tercer movimiento, vuelve a encontrar la tonalidad original y con ella el virtuosismo y la fuerza. Su tema vivaracho, que comienza con un golpe de arco staccato, es expuesto de entrada por el solista y concluido con energía por la orquesta. La primera estrofa acaba con una cháchara especialmente delirante, el segundo presenta una graciosa melodía (un eco del dúo de Don Juan y Zerlina “La, ci darem la mano”), expuesto primero en el registro grave y después en el agudo, tras lo cual el retorno del tema se impone con brío antes de la última cadenza.

Niccolo Paganini

Nació en Génova el 27 de octubre de 1782, y murió en Niza el 27 de mayo de 1842. Paganini sigue siendo el mayor virtuoso que ha conocido en la historia del violín. Célebre en toda Europa, fascinó a sus contemporáneos gracias a una ténica tal, que la leyenda le atribuyó a un poder sobrenatural. Tocaba también la guitarra y la viola (es para este último instrumento para el que Berlioz escribió, por encargo suyo, la obra “Harold” en Italia, que Paganini no tocó nunca), pero fue al violín al que dedicó sus principales composiciones. Supo explotar hasta el límite sus múltiples posibilidades, extendiendo su tesitura más de tres octavas y exaltando el instrumento a través de las dificultades más espectaculares, que él inventaba para resolver después: dobles notas en el agudo, modificación de las afinación (scordatura), staccato, armónicos, deslizamientos cromáticos, ejecución sobre la cuerda… Entre otras obras, escribió seis conciertos para violín y orquesta (y como la realidad sobrepasa a veces todo lo que un novelista osaría inventar, el cuarto de ellos fue encontrado en 1936… en un cubo de basura), pero sólo los dos primeros figuran frecuentemente en las carteleras de los conciertos.

Patronato de la Orquesta Filarmónica de Jalisco

Presidente
Ernesto Ramírez Godoy

Vicepresidente
Guillermo Romo de la Peña

Vicepresidente
Alejandro Elizalde Gutiérrez

Secretario
Pablo Lemus Navarro

Tesorero
Jorge de Jesús Montes Guerra

Miguel Ángel Amutio de Diego
Lourdes de Villa de Elizalde
Alberto Fernández Aldrete
Gemma Garciarce Monraz
Alejandro Gómez César
Miguel Angel González A.
Jorge Gutiérrez Topete
Luis Enrique Hernández Romo
Adolfo Horn
Jorge López de Lara
Alejandro Martínez Pardo
Luis de la Peña
José Pérez Ramírez
Víctor Sánchez Larrauri
Víctor Sarquis
Paul von Schreiber
Hugo Villa Manzo


 

| Programa del Teatro Degollado | Programa general |

 

Festival Cultural de Mayo, Jalisco. Aurelio Aceves 27 / Col. Arcos Vallarta C.P. 44120
Guadalajara, Jalisco. México. / Tel. (33)3616.83.29
*Todas las imágenes contenidas tienen derechos reservados ©.