VIERNES 8 DE MAYO

“Lumbral de una pasión”

Rogelio Manzo, Artes Plásticas (Jalisco)

Palacio de Gobierno de Jalisco
17:00 h
Entrada libre

 


"Lumbral de una pasión"

Lumbral de una pasión se sitúa en el margen del Festival de Mayo y de la celebración del Mundial en Guadalajara. La exposición sitúa lo íntimo y lo colectivo en un umbral simbólico entre cuerpos, afectos y experiencias compartidas.

Articulada en dos núcleos —Identidad y Globalidad—, la exposición entrelaza ambas dimensiones a través de la obra de Rogelio Manzo. En su trabajo confluyen diversas influencias culturales y una atención constante a los procesos de desgaste y transformación que atraviesan al cuerpo, entendido como un territorio sensible donde se inscriben memorias y experiencias.

En el núcleo de Identidad, una serie de trabajos realizados en las últimas décadas propone un diálogo desde la fotografía como huella. Más que documentos, estas imágenes operan como vestigios de una experiencia: fragmentos de un tiempo que persiste. Al ser intervenidas, no pierden su condición testimonial, sino que se mecanicamente se transforman en superficies donde el pasado permanece como marca.

A través del eje Globalidad, la exposición despliega una serie de instalaciones donde la acumulación de materiales, escalas y tensiones sugiere flujos de desplazamiento, economías afectivas y circuitos de intercambio que operan de manera desigual. Lejos de celebrar el fervor colectivo, estas obras reconfiguran la lógica del triunfo y la premiación, desplazándose hacia un espacio simbólico y ambiguo que permite repensar aquello que, en apariencia, nos convoca y nos une.

Lumbral de una pasión se sitúa así en un espacio de tránsito donde las tensiones no se resuelven, sino que se sostienen. Desde ahí, la muestra abre una reflexión sobre las formas contemporáneas de pertenencia, deseo y afecto, proponiendo una pausa desde la cual mirar de nuevo aquello que parece común.

Alfredo Huerta
Curador

 

 

ROGELIO MANZO

Para Rogelio Manzo, la práctica del retrato es más que una forma de plasmar un parecido. Sus imágenes oscuramente convincentes de la figura humana reflejan una mezcla de influencias culturales.

-así como una preocupación subyacente por la fragilidad de la vida-. En su trabajo, Manzo busca revelar el carácter de sus sujetos, ya que se ven "obligados" a ser ellos mismos. Pasa por debajo de la capa protectora de la piel del cuerpo, que registra todos los acontecimientos personales que marcan al ser humano, para revelar su fragilidad e inevitable mortalidad.

“A través de estas obras estoy explorando las diferentes etapas de nuestra vida como seres humanos”, explica Manzo. "Para mí, la piel no es solo nuestro barniz protector contra las fuerzas exteriores dañinas o el medio con el que ser tocado y acariciado, también es donde registramos todos nuestros eventos personales que de alguna manera nos tocaron lo suficiente como para dejarnos una cicatriz".

Manzo estudió arquitectura al mismo tiempo que realizaba un estudio informal de pintura. Pero encontró la arquitectura "demasiado estricta". En los años siguientes, aportó sus habilidades arquitectónicas y de dibujo, trabajando en ese campo para ganarse la vida, hasta que, finalmente, hizo el bienvenido descubrimiento de que comprometerse a tiempo completo con su pasión por el arte era, de hecho, una opción de carrera viable.

Aunque Manzo lleva unos 15 años desarrollando su técnica y explorando el retrato, -él “nunca dejará de explorar el retrato”, según nos asegura- ha ido trabajando en otros temas y áreas que le interesan, “soy un artista pragmático Siempre tengo curiosidad por encontrar nuevas formas de tratar de dar sentido a mi realidad”, afirma.

El roce de Manzo con la arquitectura dio lugar inadvertidamente a su inusual elección de materiales: paneles de resina diseñados para su uso como tratamientos de paredes interiores, así como paneles metálicos (cobre, aluminio, acero inoxidable), papel sintético, telas, resina, etc. y también materiales tradicionales como el papel y el lienzo y metales como el bronce, el cobre y el aluminio que utiliza en la escultura-. Le gusta jugar con diferentes técnicas y tipos de arte, para que funcionen juntos como ribeteado, serigrafía, pintura al óleo, transferencia de imágenes, costura, cerámica, escultura, video e instalación de arte, etc. Produce un ensamblaje de técnicas multidisciplinarias que trascender las visuales típicas tratando de encontrar nuevas formas de desciframiento visual.

En su trabajo bidimensional, por ejemplo, manipula los paneles, lijándolos y preparándolos para que acepten imágenes transferidas y pintura, y agregando capas de seda y otras telas. Ha experimentado con todos estos materiales y finalmente ha dado con una combinación que permite que una superficie reflectante e infundida de luz mitigue las imágenes oscuras. En la mayoría de estas obras, Manzo coloca a las figuras en primer plano con rara vez una sensación de entorno. Así, el espectador se ve obligado a concentrarse en los rostros y figuras cubistas fragmentados que están pintados con un fervor expresionista. Las superficies de estas pinturas al óleo van desde un empaste grueso hasta lavados delgados con áreas del fondo que quedan al descubierto. Este tratamiento se suma a la sensación de que sus sujetos son desollados para revelar sus sentimientos más íntimos, el artista tiene una gran libertad para "dejar que la pintura se desarrolle por sí misma", explica. Debido al secado lento del medio de aceite, Manzo trabaja hasta en cinco pinturas al mismo tiempo.

 

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© Festival Cultural de Mayo en Jalisco.